-Las dos antologías de Robert Bloch editadas por la nunca suficientemente alabada editorial Valdemar son una delicia. A Bloch se le recuerda principal y casi únicamente por ser el autor de la novela Psicosis, en la que Hitchcock se basó para rodar su clásico. En realidad parece que no le gustó mucho la novela, pero "Creo que lo único que me gustó y me decidió a hacer la película fue la instantaneidad del asesinato en la ducha; es algo completamente inesperado y, por ello, me sentí interesado". Desde luego, esta escenaes un muy buen motivo para que te recuerden, pero no deja de ser injusto que relatos como los que hay en "El que abre el camino" y "Dulces sueños..." no sean más reconocidos. Al fin y al cabo, este hombre mató a Lovecraft y pudo con el ego de Harlan Ellison... pero eso ya os lo cuento otro día (pronto, el post está en borrador y listo para ser rematado)
-Cambio en el curro: Fuera de la oficina y "Back on the streets", lo que le vendrá de muerte al proyecto de Auggie pero fatal para mi tiempo de lectura(sí, amigos, soy de los que leen en el curro). Seis horas sentado sin hacer nada dan para leer mucho. Y para jugar a la DS, claro...
-Música: Llevo un par de semanas enganchado al The Black and White Album de The Hives.
Pocas veces me he alegrado tanto de equivocarme como con esta banda. Cuando estaban preparando su anterior disco, el colosal Tyranosaurus Hives, no paraban de repetir que buscaban un sonido mezcla de Kraftwerk y The Stooges, y eso es algo muy difícil de tomar en serio. Pero salió el disco y me cerraron la boca de golpe: Realmente existe ese punto en común, y es posible engarzar las mecánicas músicas en bucle de los primeros con la intensidad animal de los segundos. Además, tienen tantísima clase los cabrones...
- No sé qué pensar sobre Pushing Daisies. Llevo vistos media docena de episodios y me siento incapaz de decir si está bien o no. Parece más de Tim Burton que si la hubiera hecho Tim Burton, y eso es bueno y malo a la vez. Hay escenas de animación y momentos en que el musical colisiona con la realidad. A ratos parece un cuento de hadas, pero otras es más un cómic enloquecido. Lo único claro es que es una excentricidad. Y que me tiene medio hipnotizado.-Todo aquel a quien le haya hecho un mínimo de gracia el asunto del Canal Odio debería pasarse por Mad world, porque parece que el tema va a tener consecuencias. Forfy fue quien plantó la semilla que Kalimero convirtió en meme, y ahora nos presenta Hatesnstein, la semana del odio. No sé en qué consistirá, pero no me digáis que no es un concepto bello... Por lo que pueda ser, yo ya he terminado de afilar el machete.


