¿Recordáis Reservoir dogs? Más concretamente al personaje que interpretaba Steve Buscemi en Reservoir dogs (ahora caerán spoilers sobre reservoir dogs. Soy de la opinión de que si aún queda alguien que no la haya visto a estas alturas merece ser spoileado hasta la muerte. Y sí, dije en un comentario al post anterior que odio los spoilers a muerte, pero es lo que hay. Además de criterio me falta coherencia.). Steve Buscemi, decía. Mr. Pink, el tipo que se pasaba la película diciendo "¿Pero es que soy el único profesional en este grupo?". ¿Qué hacía Mr. Pink cuando se acercaba el final de la peli, la tensión se disparaba y todo apuntaba a un final trágico?
Efectivamente, se escondía como una rata, eliminaba al superviviente y se largaba con la pasta. Era el único del grupo de atracadores que lograba acabar la película con vida. Por comportarse como un cobarde. O como un profesional.
Esto viene a que mr. Pink podría ser perfectamente el protagonista del primer volumen de Criminal, muy adecuadamente titulado "Cobarde". Según vemos en la introducción de la historia, Leo también gusta de "trabajar" como un profesional, trazando y siguiendo estrictamente planes milimétricos y teniendo siempre a punto una vía de escape en caso de que algo se tuerza. Una vía que utiliza a la mínima señal de que algo no funciona exactamente como debería. Un tipo que no duda en abandonar a su suerte a cualquiera con tal de seguir con vida. De ahí su reputación de cobarde. También, como vemos en las tres primeras páginas de la historia, fue el único superviviente de un atraco fallido . Incluso su imagen remite a la de Buscemi. Así que podríamos estar hablando perfectamente de Reservoir dogs 2 si no fuera porque además la obra bebe de la época dorada del género negro. Así que podríamos estar hablando de un pastiche, un mix-up de elementos ya vistos, entretenido pero carente de fondo si no fuera porque Brubaker tiene estilo. Mucho estilo.
Porque la historia tiene todo lo que esperas del género negro, todos los personajes llenos de dobleces, secretos, mentiras y rincones oscuros, todos los engaños y trucos típicos. Y todos encajan a la perfección. No solo eso: No sé cómo narices lo ha hecho, pero Brubaker ha conseguido que TODO brille como si fuera la primera vez que nos cuentan algo así. Supongo que es lo que se conoce como "dar un nuevo giro a los tópicos de siempre", o algo así. Da igual, lo importante es que funciona, y que no puedes evitar dejarte arrastrar hasta llegar a un final desengañado, amargo y valiente. Un final cerrado, por cierto. La serie continúa publicándose, pero la historia de "Cobarde" acaba aquí.
¿Cómo? ¿Que qué tal dibujada está la historia? Bueno, siempre he pensado que en estos casos efectivamente es mejor una imagen que mil palabras, así que juzgad vosotros mismos (la página la he sacado de Criminal blog, por eso está en ingles. Y como ocurre con los grandes dibujantes casi luce mejor sin colorear).

No es la primera vez que Ed Brubaker y Sean Phillips trabajan juntos (¿He dicho ya que quien no haya leído o vaya a leer Sleeper tiene muchas papeletas para ir directo al infierno?) y se nota, son uno de esos casos en que el resultado es mayor que la suma de sus partes. Trabajando con otra gente son brillantes, pero cuando se juntan se ve claramente que no hay mejor ilustrador para las historias del primero que Phillips y que no hay escritor que encaje mejor con el estilo del segundo que Brubaker. Juntos llevan creados dos de mis tebeos favoritos (no, no voy a repetir los títulos), y lo mejor del segundo de ellos es que el viaje acaba de comenzar.
Efectivamente, se escondía como una rata, eliminaba al superviviente y se largaba con la pasta. Era el único del grupo de atracadores que lograba acabar la película con vida. Por comportarse como un cobarde. O como un profesional.
Esto viene a que mr. Pink podría ser perfectamente el protagonista del primer volumen de Criminal, muy adecuadamente titulado "Cobarde". Según vemos en la introducción de la historia, Leo también gusta de "trabajar" como un profesional, trazando y siguiendo estrictamente planes milimétricos y teniendo siempre a punto una vía de escape en caso de que algo se tuerza. Una vía que utiliza a la mínima señal de que algo no funciona exactamente como debería. Un tipo que no duda en abandonar a su suerte a cualquiera con tal de seguir con vida. De ahí su reputación de cobarde. También, como vemos en las tres primeras páginas de la historia, fue el único superviviente de un atraco fallido . Incluso su imagen remite a la de Buscemi. Así que podríamos estar hablando perfectamente de Reservoir dogs 2 si no fuera porque además la obra bebe de la época dorada del género negro. Así que podríamos estar hablando de un pastiche, un mix-up de elementos ya vistos, entretenido pero carente de fondo si no fuera porque Brubaker tiene estilo. Mucho estilo.Porque la historia tiene todo lo que esperas del género negro, todos los personajes llenos de dobleces, secretos, mentiras y rincones oscuros, todos los engaños y trucos típicos. Y todos encajan a la perfección. No solo eso: No sé cómo narices lo ha hecho, pero Brubaker ha conseguido que TODO brille como si fuera la primera vez que nos cuentan algo así. Supongo que es lo que se conoce como "dar un nuevo giro a los tópicos de siempre", o algo así. Da igual, lo importante es que funciona, y que no puedes evitar dejarte arrastrar hasta llegar a un final desengañado, amargo y valiente. Un final cerrado, por cierto. La serie continúa publicándose, pero la historia de "Cobarde" acaba aquí.
¿Cómo? ¿Que qué tal dibujada está la historia? Bueno, siempre he pensado que en estos casos efectivamente es mejor una imagen que mil palabras, así que juzgad vosotros mismos (la página la he sacado de Criminal blog, por eso está en ingles. Y como ocurre con los grandes dibujantes casi luce mejor sin colorear).

No es la primera vez que Ed Brubaker y Sean Phillips trabajan juntos (¿He dicho ya que quien no haya leído o vaya a leer Sleeper tiene muchas papeletas para ir directo al infierno?) y se nota, son uno de esos casos en que el resultado es mayor que la suma de sus partes. Trabajando con otra gente son brillantes, pero cuando se juntan se ve claramente que no hay mejor ilustrador para las historias del primero que Phillips y que no hay escritor que encaje mejor con el estilo del segundo que Brubaker. Juntos llevan creados dos de mis tebeos favoritos (no, no voy a repetir los títulos), y lo mejor del segundo de ellos es que el viaje acaba de comenzar.





