28.8.06

¿Historia?

"¿Crees que nos podemos permitir que se desarrolle el mundo en vias de desarrollo? ¿Crees que hace veinte años podríamos haber sobreivido al surgimiento de una superpotencia china moderna y articulada? ¿Crees que podríamos permitirnos una África llena de países diriidos por líderes inteligentes e incorruptibles? ¿O una Latinoamérica capitaneada por hombres como Barranco? Imagínalo un momento: Toda la población con enseñanza, sanidad, seguridad, aspiraciones... Derechos para las mujeres, por Dios... No podemos permitírnoslo, Chris; ¿Quién se encargaría de absorver el excedente de comida subvencionada? ¿Quién nos fabricaría los zapatos y las camisas? ¿Quién nos suministraría la mano de obra y la materia prima barata? ¿Quién almacenaría nuestros residuos nucleares y equilibriaría nuestras pasadas con el CO2? ¿Quién nos compraría las armas?"

Leído en Leyes de mercado, de Richard Morgan. En teoría es una charla de negocios entre dos ejecutivos en el futuro en un libro de ciencia ficción. Pero...

4 comentarios:

el foliot rojo dijo...

Esto es lo que tiene la ciencia-ficción, que es un género mentiroso, muy mentiroso: las más de las veces de ficción no tiene nada, sino mucho de real... Escalofriante este texto que citas, Juanma.

Juanma Sincriterio dijo...

Jejeje, me ha gustado lo del "género mentiroso". Tienes toda la razón. En sus mejores momentos la cf habla sobre nosotros y nuestro tiempo, pero simula ser otra cosa...

El monólogo del post (es la opinión de uno de los personajes de la novela, no la del autor. Supongo que no hace falta aclararlo, pero por si acaso...) me dejó blanco. Y el libro está bastante bien, lo comentaré un día de estos.

Un saludo, foliot!

Roma dijo...

Una simple y llana charla de negocios. Si se trata de negocios... ya se sabe lo que pasa, y no es por nada, eh, pero yo estoy absolutamente segura de que el concurso de la vida de la población a nivel mundial depende de los negocios de quienes hacen negocio, es que no hay más, lo demás, lo que nos queda a los demás quiero decir, es pura capacidad de supervivencia dentro de las fuerzas y de las circunstancias y de la suerte del nacer aquí o allá... en fin, somos carne de cañón como se decía antiguamente, o conejitos de indias, o moneda de pago, fichas del juego. (Uff, hacerme callar)

Juan Antonio Fdez Madrigal dijo...

Da verdadero miedo...