28.6.07

253

253, de Geoff Ryman, es una novela rara. Para empezar, es la versión en papel de una obra escrita originalmente para internet que, si domináis la lengua inglesa aún podéis leer pinchando aquí. Además, está escrita bajo unas normas muy claras y estrictas: La historia transcurre durante un viaje en metro, unos siete minutos en total transcurren entre el comienzo y el final del libro. En ese metro viajan 252 pasajeros y el conductor del mismo. Cada capítulo es una descripción de uno los viajeros, y cuenta exactamente con 253 palabras. Por una vez, en la traducción al español se ha conservado el juego, y también en nuestro idioma cada capítulo consta de 253 palabras (las notas a pie de página, que varias veces son más largas que cualquiera de los capítulos, no cuentan). ¿No parece un libro un poco marciano? Claro, porque lo es.

Cada capítulo se divide en tres partes, una para explicar el aspecto físico del viajero en cuestión, otra con algunos datos personales del mismo y una tercera que cuenta qué está haciendo el personaje en cuestión. Y hay personajes de todo tipo, el tipo de gente que uno puede encontrarse en el metro: Trabajadores, turistas, inmigrantes, estudiantes... Todo un muestrario de gente corriente, con sus inquietudes, problemas e ilusiones, descrita de manera casi telegráfica pero tremendamente efectiva. No es que lleguemos a conocer profundamente a cada personaje, es que, según va avanzando el libro no puedes evitar ir volviendo atrás, cada vez que algún personaje mira a otro, o le suena su cara, o le conoce... Todo esto se arreglaba en la versión electrónica mediante links que, evidentemente, se han perdido en la versión en papel. Y a veces, para qué negarlo, se echan en un poco en falta. No muchas, por suerte, porque es muy fácil encontrar el capítulo dedicado a un personaje determinado (por una vez, los mapas incluídos en un libro tienen una utilidad real).

Para añadir más extrañeza aún al conjunto ahí están esas desopilantes notas a pie de página, las "útiles e instructivas notas de 253". A veces explican detalles de la fábrica a la que se dirige un pasajero en concreto, o explica la historia de algún lugar relacionado con otro, o símplemente dicen "esto es mentira, me lo inventé", planteando un juego entre realidad y ficción, entre la novela, el autor y el lector. Un jjuego que, lejos de limitarse a las notas, es una constante en el libro. Uno de los personajes, un actor callejero, se llama igual que el autor. Otro se llama Margaret Thatcher. Todo contribuye para ir creando una poderosa sensación de irrealidad, pese a ser, en teoría, una simple colección de "fotografías" de gente normal. Las notas, por cierto, suelen ser cachondísimas, igual que esos anuncios de 253 repartidos a lo largo del libro, que animan al lector a escribir su propio capítulo, o explican por qué 253 será mano de santo a la hora de presumir de estar al día entre tus amigos intelectuales...

En la contraportada pone que es una ficción experimental y post-moderna. Pues vale. Además, se lee en un plis. Y se disfruta, claro. Si no de qué iba yo a perder el tiempo hablando sobre ella...

5 comentarios:

Lucía dijo...

Si que parece experimental ...

A ver si lo encuentro.

Roski dijo...

Encima "Premio Philip K Dick".

Lo voy a poner en la lista de adquisisciones de la biblioteca (trabajo en una). No sabes lo que es el poder hasta que no dispones de dinero público.

Saludos.

Juanma Sincriterio dijo...

Lucía: Un poco, pero no es nada complicada de leer. Al contrario, se lee en un pis pas.

Por cierto, lo edita el grupo AJEC, yo lo he encontrado en mi librería de siempre. Si no lo encuentras, en Cyberdark lo tienen seguro.

http://tienda.cyberdark.net/253-n10584.html

¡Ya contarás qué te parece cuando lo leas!

Roski: Sí, y el tipo parece que está abonado, según su bio ha ganado ya tres veces el Philip K. Dick. Y sí que tiene un puntito dickiano, aunque tengo que decir que no he visto ningún elemento de cf en el libro por ninguna parte.

"No sabes lo que es el poder..." ¡Qué gran frase! jejeje... Además, se me ocurren peores maneras de gastar el dinero de los contribuyentes...

¡Saludos!

Fastfood dijo...

Parece interesante... Mmmmm, cuando tenga tiempo, lo leere. Gracias.

Juanma Sincriterio dijo...

¡Bienvenido, fastfood!

Ya contarás qué te parece cuando lo leas, ¿vale?

Saludos!