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6.7.07

Esos tipos locos: Beastie boys (II)

Con Ill comunication cambió todo. Fue la culminación, el objetivo alcanzado. Ya no hacía falta que demostraran nada a nadie, ya no había quien pudiese dudar de sus capacidades y su talento, así que a partir de ese momento el objetivo debería ser no endiosarse ni arrastrarse, que es lo que hacen muchos una vez alcanzada la cumbre (y no miro a red hot chili peppers, ni a Marilyn Manson, ni a Smashing Pumpkins, ni...). Así que inauguraron una nueva costumbre: Trabajar lo justo. Lo normal, a partir de ese momento, es sacar un disco cada cuatro o cinco años. Es decir, cuando les venga en gana.

"Hello Nasty" fue el regreso, cinco años después de su gran pelotazo, seguramente un disco para demostrar que seguían ahí, y aun tenían ideas. Y fue un regreso a lo grande, un disco plagado de temas coreables, de hits instantáneos. Más electrónico que los anteriores, seguramente para huír del estancamiento (y para que se luciera un poco su nuevo DJ, Hurricane). El caso es que lo consiguieron, y a partir de aquí parece que los Beasties se mueven a base de retos autoimpuestos. El reto en este caso podría haber sido hacer un disco electrónico. A su manera, claro.



Y para su siguiente disco "normal" (las "golosinas" para fans que periódicamente lanzan no cuentan como Lp's) el reto sería grabar un disco de hip hop "puro", esto es, DJ más raperos sin más florituras, algo que no hacían desde el comienzo de su carrera, si es que alguna vez lo hicieron. Y en "to the 5 boroughs" es eso lo que nos encontramos, un disco inmediato (en la medida en que algo que has tenido 5 años para planear puede ser inmediato, claro), plagado de samplers y ritmos pregrabados. La demostración de que aún sabían hacerlo a la manera clásica. No son los Beastie boys con ansias de sentar cátedra, sino una banda ya clásica que puede hacer lo que quiera y cuando quiera.



Y, cinco años más tarde, un nuevo reto, seguramente el disco que más ha descolocado al fan "medio" de los Beasties: "The Mix up", su disco instrumental. Pero la verdad es que es un disco coherente, si vemos la trayectoria que han seguido estos tipos. Ya hemos visto que desde casi el principio de su carrera ha habido temas puramente instrumentales en sus discos, y aunque en algunos casos parecían temas un poco "de relleno", interludios, en otros el resultado era memorable, auténticas buenas canciones. Incluso habían llegado a publicar un ep (una de las "golosinas" que comentaba antes), "The in sound from way out" recopilando todos sus temas instrumentales. Y si ya han hecho un disco "electónico", uno "clásico", incluso un ep de puro hardcore ("Aglio et olio", otra golosina)... Bueno, no debería extrañar que esta vez les haya dado por explotar su lado de músicos "clásicos". Y qué queréis que os diga, me parece perfecto que se hayan sacado de la manga este disco, a ratos BSO perfecta para una blaxploitation, a ratos latin soul desatado, con los ya conocidos desvaríos jazzeros típicamente beasties, siempre elegante y con groove. Es la prueba definitiva de que van por libre. Donde otros intentan dar al fan lo que quiere cueste lo que cueste, ellos solo se guían por sus necesidades de explorar, y no temen lanzar a un público ávido de nuevos himnos que corear un disco como éste, sin un mísero estribillo que llevarse a las cuerdas vocales.



Es normal que a muchos fans les sepa a poco, pero eso es lo que tienen los grandes de verdad, que siempre dejan con ganas de más.

Bonus tracks:

1. Los muchachos haciendo el cabra en la tele japonesa, con una pornostar de la tierra del sol naciente.



2. La penúltima de estos tipos, repartir 50 cámaras entre el público para que les grabaran un show desde 50 puntos de vista diferentes y hacer un DVD, "Awsome! I fucking shot that".


4.7.07

Esos tipos locos: Beastie boys (I)

No nos engañemos: Nadie se tomaba en serio a los Beastie boys cuando comenzaron. Tenían toda la pinta de ser una más de esas bandas con un solo éxito en su carrera cuando vendieron varios millones de copias de aquel gamberro "Lisenced to ill". ¿Tres chicos blancos rapeando? ¿Una década antes del advenimiento del desastroso Eminem? Aquello tenía toda la pinta de ser una broma, con aquellos samplers de guitarrazos de Black Sabbath (rhyming and stealing), aquellas voces chillonas y aquellos temas garrulos y fiesteros... Vamos, hasta Public enemy les enmendaron la plana remezclando su "Fight for your right (to party)" para convertirlo en "Party for your right to fight". Tengamos en cuenta que hablamos de la primera mitad de los 80, el hip hop apenas era considerado música, tan solo Run DMC habían conseguido cierto éxito de ventas. Por supuesto, SOLO había raperos negros. Y el uso de guitarras estaba aún bastante mal visto. Además, si investigabas un poco veías que lo único que habían hecho antes eran unas cuantas canciones hardcore bastante horrorosas.



Aquel primer disco fue un pelotazo, ya digo, una colección de temazos berreables en medio de una borrachera. En algunos momentos se intuía una intención de saltarse reglas, con algún sampler salsero, sin olvidar el solo que se marca Kerry King (slayer) en No sleep till Brooklyn. Una broma, pero una broma pionera en fusionar rock duro y rap. Y un temazo antológico, pura fiesta y cachondeo, puro Beastie.



Pero de repente sale su segundo disco a la venta y nadie entiende nada. El cachondeo sigue ahí, el garrulismo ha descendido y la variedad del sonido se ha multiplicado. Ya no parecen una banda de payasetes, sino unos tipos que hacen cosas muy raras. "Paul's boutique" quiere ser, ellos lo han dicho alguna vez, seguramente cachondeándose del entrevistador de turno, su disco "Sgt. Peppers", un disco hecho sin complejos y completamente libre. Uno de los mejores, sino el mejor, de los suyos. Ya con instrumentos reales, ya sin tanto sampler, es un explosión de creatividad, furiosamente funky por momentos,calidamente soul en otras ocasiones, y sin olvidarse de pegar algún guitarrazo de vez en cuando. Con algún tema instrumental, incluso. Repito: Raperos haciendo temas instrumentales a finales de los 80. Vendió mucho menos que su debut, pero demostró que aquello era algo más que una broma. El nivel de los clips, por cierto, también subió bastante. Este mítico "Hey ladies" es perfecto para ilustrar el ánimo fusionador de los Beasties. Está Fiebre del sábado noche, pero también hay mariachis, James Brown, karatekas y momentos "raretes". Otra vez, puro Beastie.



"Check your head" es otro giro, y la confirmación de que los beasties van por libre. Esta vez toca incorporar ambientes jazzeros, y hacerlo sin que parezca ni una estafa ni una empanada. Sin olvidarse de todo lo que habían aprendido anteriormente, claro, sino sumando elementos. Es su disco más "orgánico" hasta ese momento, la costumbre de colar varios temas instrumentales se consolida. Fichan al percusionista Eric Bobo, para dar un toque latino a su música, y recuerdan sus inicios con un par de temas de puro hardcore-punk. Obra de una banda que no para de crecer y asimilar influencias lo más dispares posibles.



Y con "Ill comunication" todo estalla. Todo lo que apuntaban hasta entonces tomó aquí forma definitiva, todo encajó como si fuese lo más normal del mundo. A un primer tema semijazzero le seguía un cañonazo hardcore dedicado a Bill Laimbeer, uno de los jugadores de baloncesto más sucios, marrulleros y buscabroncas que ha existido, luego instrumentales protagonizados por Eric Bobo tomaban el relevo, más tarde se ponían funkies, o creaban un supermegahimno generacional... Todo lo que habían hecho hasta ese momento, pero corregido y aumentado a niveles estratosféricos. Llegados a este punto, hablar de ellos como raperos era quedarse muuuuy cortos.



Este disco situó definitivamente a los beasties más allá del bien y del mal, y además instauró una nueva costumbre para la banda: Que cada uno de sus nuevos clips entrara automáticamente entre los mejores de la historia.



(Joe, que largo está quedando esto. Si eso mañana continúo)