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23.3.10

Cuando los vampiros molaban

Porque ahora no molan nada, eso lo sabemos todos. Pero por suerte siempre quedan los libros escritos antes del advenimiento de los consoladores en letra que todos conocemos, como Sueño de Fevre, del hoy megafamoso (y el año que viene con el advenimiento de la serie más aún) George R. R. Martin, un señor que por increíble que parezca ya escribía antes de ponerse con la Canción de Hielo y Fuego. Más aún, escribía ya pequeñas obras maestras (Muerte de la luz, o esta misma Sueño de Fevre, o ese increíble relato llamado Los reyes de la arena, seguramente el mejor híbrido ciencia ficción-terror jamás escrito).

Sueño del Fevre es una novela de vampiros ambientada en el Misissipi del 1857, una historia de barcos de vapor y vampiros, que aunque no es puramente de terror, contiene esta diatriba de uno de los personajes que se me antoja una carta a través del tiempo de un vampiro de los de verdad a uno de los que abundan hoy día. Además de aportar un par de claves para entender por qué funcionan tan bien como icono del miedo (por aquello de sacar a la luz lo que intentamos ocultar, o algo...)

"El ganado no es más que ganado (...). Puede que el ganado tenga otra opinión, pero eso no tiene por qué preocupar al capitán, pues es superior a la vaca. Matar y comer está en su naturaleza, igual que en la de la vaca está morir y ser comida. Ya ves, Joshua; en realidad, la vida es muy sencilla.
Tu error viene de haberte criado entre vacas, que te han enseñado a no consumirlas. Hablas del mal. ¿Dónde has aprendido ese concepto? De ellos, claro, del ganado. Bien y mal son palabras del ganado; palabras vacuas y destinadas únicamente a preservar sus insignificantes vidas. Viven y mueren temiéndonos a nosotros, sus superiores naturales. Los perseguimos hasta en sus sueños, de modo que buscan consuelo en los embustes e inventan dioses que tienen poder sobre nosotros; quieren creer que el crucifijo y el agua bendita nos mantienen a raya.
Tienes que comprender, querido Joshua, que no existen el bien y el mal; solo la fuerza y la debilidad, los amos y los esclavos. Te desasosiega su moralidad, su culpa, su vergüenza. Qué tontería. Son sus palabras, no las nuestras. Hablas de un nuevo comienzo, pero ¿qué vamos a empezar? ¿Seremos como el ganado? ¿Nos quemaremos bajo el sol? ¿Trabajaremos en lo que podamos? ¿Nos arrodillaremos ante sus dioses? No. Son animales, son nuestros inferiores naturales, nuestra hermosa presa. Así están las cosas.
(...)
Que el ganado cree vida, belleza, lo que guste; nosotros nos apoderaremos de sus creaciones, las utilizaremos o las destruiremos si nos place. Así son las cosas. Somos los amos, y los amos no trabajan. Que ellos confeccionen trajes, nosotros nos los pondremos. Que construyan barcos de vapor, que nosotros viajaremos en ellos. Que sueñen con la eternidad y nosotros la viviremos, nos beberemos sus vidas y saborearemos su sangre. Somos los amos de este mundo; ese es nuestro legado, o nuestro destino si así lo prefieres, mi querido Joshua. Regocíjate en tu naturaleza, no trates de cambiarla. El ganado que nos conoce de verdad nos envidia; si tuviera la posibilidad, cualquiera de ellos escogería ser como nosotros. ¿No te has preguntado nunca por qué su Jesucristo ordenó a sus discípulos que bebieran de su sangre para vivir eternamente? Se mueren por ser como nosotros, igual que los morenos sueñan con ser blancos. Para creerse amos, llegan al punto de esclavizar a los suyos."

11.3.10

Los Muertos, la novela

"Nueva York, 1995. Un barrio en las estribaciones de la parte alta de Manhattan; ocho manzanas de edificios; cuatro; dos; una; en su lateral izquierdo: un callejón sin salida y, en él, un charco"

Lo primero que choca de esta novela, más si conoces la obra anterior de Jorge Carrión, es la velocidad. Tanta que casi aturde hasta que le coges el punto. Cambios de escenario, personajes, situaciones que se suceden sin solución de continuidad, sin un cambio de párrafo que nos avise de que todo es distinto desde la frase anterior. A toda velocidad hasta que de repente se detiene en algún detalle, un gesto, o un sonido de fondo. Y entonces acelera otra vez. Todo seco y directo. Y todo resulta algo extraño hasta que te das cuenta de lo que intenta (ALERTA! SPOILER!: y en mi opinión consigue en gran medida) el autor. Que es trasladar al lenguaje literario el audiovisual. Convertir fundidos en negro en cambios de párrafo, hacer zooms a base de palabras como las que encabezan este post. Trasladar la narrativa cinematográfica, o más bien la de las teleseries de última hornada, esas que conocemos todos, a la literatura.

Un misterio de largo alcance a lo Lost, un montón de giros de guión, personajes atormentados y carismáticos... Sí, es justo lo que parece, y engancha como engancha una serie bien hecha. Y entonces la novela se detiene y decide que es momento de reflexionar. Que no todo lo que quiere contar la novela es la historia de esos personajes amnésicos que aparecen en callejones recónditos de esa extraña New York situada en unos EEUU en los que Hillary Clinton es la primera presidenta afroamericana, por atractiva y adictiva que sea dicha historia. Los Muertos quiere ser más que eso.

Los Muertos pretende, una vez nos tiene agarrados y en tensión, reflexionar sobre el mundo. El mundo en que vivimos, el mundo de internet, de los fenómenos de masas, de fans y redes sociales, de saturación y de las extrañas relaciones que se establecen en ese (este) mundo. Reflexión a partir de la acción, aclaro, no encontraremos ninguna parrafada profundísima y espesa pero reveladora, sino personajes que hacen, actúan, se relacionan y escriben desde la ficción para explicar la realidad. Esas frases directas y en apariencia secas se revelan en planos llenos de detalles como salidos de Los Soprano. Los significados y las interpretaciones se multiplican, la peripecia del recién llegado amnésico a esta oscurísima New York que busca recuperar su memoria se convierte en algo más. De la misma manera que una isla en la que ocurren cosas raras puede servir para reflexionar sobre el genocidio o la redención.

Es una novela, resumiendo, con varios niveles de lectura, tantos que ya se han referido a ella como "tour de force post-moderno", "novela crepuscular", "novela freak sobre la guerra civil". No falta razón, todo eso está en la novela (aunque no se nombre ni una sola vez, ni implícita ni explícitamente la guerra civil), y a todo ello habría que añadir el que sea tan malditamente entretenida, incluso sutilmente cachonda en según que momentos (pienso en el final, sobre todo). Como buena novela de la época Lost, la complejidad no está para nada reñida con el entretenimiento. Los Muertos es una muy vistosa hija de su tiempo.

Y el hecho de que alguien como Javier Marías se haya esforzado tanto en malinterpretar declaraciones de Carrión para correr a insultarle, en las páginas de El País, nada menos, no debe ser visto más que como otra señal de un relevo seguramente generacional que ya venía haciendo falta. Es normal que alguien que presume de despreciar internet no haya comprendido nada de nada, ni la campaña de videos virales que precedió al lanzamiento del libro ni el libro en sí, que precisamente habla sobre esos temas. Lo que sí es preocupante es que a Carrión no se le permita ejercer el derecho a réplica, pero igual eso ya es otro tema.

15.2.10

Los Muertos, trailer 4

Cinco días faltan para la publicación de Los Muertos de Jorge Carrión, y aquí el cuarto y último trailer promocional.


Houdinis del siglo XXI. (Los Muertos 4 de 4) from Sergio Espín aka 3eses on Vimeo.


Larry King entrevistando a un par de misteriosos personajes. ¿Qué es Los Muertos, en realidad? Los Muertos es Lost, es Los Soprano, es Días Extraños y Blade Runner. Es una serie de televisión de dos temporadas que no habéis visto, es un fenómeno global que no conocéis. Es un misterio por resolver. ¿Y quién son esos Muertos? Lo dicho, el viernes se descubrirá.

10.2.10

Muertos y gangsters

Poco más de una semana falta para que Random House-Mondadori publique finalmente la esperada Los Muertos, y sigue la promoción. Tercer trailer del libro ya disponible, el más inquietante hasta el momento. ¿Qué hace Toni Soprano ahí? ¿Y Michael Corleone? ¿Quién son en realidad esos muertos del título? Servidor ya lo sabe, pero por supuesto no voy a contarlo. Solo voy a decir, de momento, que el libro es una sorpresa continua. En una semanita, tras el último trailer y si no pasa nada, reseña completa aquí en este blog de ustedes.


Toni juega sucio. (Los Muertos 3 de 4) from Sergio Espín aka 3eses on Vimeo.

26.1.10

Revelados (Los Muertos #2)

"Nacemos en la materialización. El problema es que nos materializamos con recuerdos y estos nos dicen que es posible otra forma de aparecer, que el ser humano nace del vientre de mujer, después de nueve meses de gestación, que nacemos sin lenguaje ni memoria, que éstos se van adquiriendo en el proceso de aprendizaje. Sin embargo, sabemos que eso es falso. Que nacemos al margen de la sexualidad. Que nacemos a cualquier edad. El gran misterio es de dónde venimos. Deben asumir eso si quieren vivir. Sobrevivir."


Fragmento de "Los Muertos", de Jorge Carrion, publicado como adelanto en el número 18 de la revista Eñe.

Revelados. (Los Muertos 2 de 4) from Sergio Espín aka 3eses on Vimeo.



Va quedando menos para 19 de Febrero, el día de Los Muertos.

23.1.10

Antifuente, de Fco. Javier Pérez


"Atención: Nada en esta manga, ni en la otra..."

Algo hay de juego de manos, de truco de prestidigitador, en los relatos que conforman Antifuente, del escritor y guionista comiquero Fco. Javier Pérez, como si el autor no pusiera todas las cartas sobre la mesa pero de alguna manera las hiciera patentes. Uno no acaba de saber cómo esa extraña mezcla de imaginería pulp, ciencia ficción alucinada (y muy poco canónica, casi ciencia ficción como herramienta para provocar emociones más que deleite intelectual), erudición pop y pulso punk rock (o metal industrial, según el caso) funciona y provoca las sensaciones que provoca, pero el caso es que lo hace. Lo hace además dando un claro paso adelante respecto a su anterior Dionisia Pop una colección de relatos fantásticos tan radical estilística y temáticamente que pese a ser claramente un producto de género se las apañó para practicamente ofender personalmente a alguno de los "críticos" (ejem...) más "clasicistas" (rancios) del mundillo (algo que es intrínsecamente bueno, sobra decirlo). Y es normal, decir que Dionisia es un libro críptico es quedarse corto. Pensad en un Alan Moore, o un Warren Ellis en pleno subidón de algo poco legal, sumadle las atmósferas retorcidas de unos tool y la agresión directa de unos Stooges y tendréis algo que se situa en el mismo espacio que Dionisia Pop (Qué estupendo título, por cierto). Obviamente no en nivel de calidad, no olvidemos que hablamos de una primera obra, una poderosa, excitante y arriesgada primera obra, pero imperfecta por definición. Y que nadie se extrañe de estas referencias, no hay que olvidar que Fco. Javier Pérez es también guionista de cómics, y ha ejercido más que ocasionalmente de músico punk, y todo eso supura en su obra escrita.

"William Burroughs y Orson Welles y Layne Staley y Robert Anton Wilson y yo hacíamos surf en la costa del País Vasco"

Antifuente, decía, supone un paso adelante. Los relatos han ganado no en claridad, pues siguen siendo complejos collages de pop abisal, celebración pulp y hálito visionario (por nombrar alguna influencia literaria, Robert Anton Wilson, Aleister Crowley, Ballard, Dick, Palahniuk y gente de esa calaña son los primeros que vienen a la mente) que requieren esfuerzo para ser traducidos. Pero si en Dionisia estos collages estaban al desnudo, en Antifuente aparecen recubiertos de una capa más, digamos, narrativa. Siguen siendo complejos, pero más amables con el lector sin suponer ninguna concesión, pues también es Antifuente mucho más personal que Dionisia. Imposible leer "Ciclo necrófilo" o "Reyes de Marte" y no pensar que el autor habla de cosas que seguramente conoce demasiado bien.

La agresión pura de dionisia es más sutil en Antifuente, y oculta cosas. Siguiendo con el símil musical, los Stooges darían paso a algo más en plan aquella versión que Ministry hicieron del Lay lady lay dylaniano, en la que un entramado saturado y sucio y una letra rugida más que cantada ocultaban una preciosa canción de amor. Fco Javier Pérez recubre preocupaciones personalísimas con un estilo recargado y retorcido al servicio de historias con la bella durmiente, ninjas, bestias lovecraftianas, bluesmen sureños, enfermos de alzheimer (FFW // REW, el relato que abre Antifuente es una obra maestra emocionante y sugerente), Ava Gardner dando a luz a una bestia godziliana, slashers que se aparean y visiones de pesadilla ballardiana de la semana santa. Antifuente engaña, y lo que cuenta no es lo que transmite. Y aunque obviamente no es literatura para todos los públicos (no creo que pretenda serlo) es literatura ideal para amantes del riesgo sin miedo a lo desconocido y con ganas de complicarse un poco la vida si al final compensa.

19.1.10

Trailer novelesco

Cada vez viene siendo más habitual que editoras y autores promocionen sus nuevos lanzamientos literarios con trailers más o menos cinematográficos, hay ya varios casos. Lo que no es tan habitual es que estén realizados con tanto gusto y resulten tan sugerentes como este primer trailer de Los Muertos, primera incursión novelesca del ya mentado por aquí Jordi (o Jorge, según el día) Carrión. (web, blog, twitter). Faltan exactamente 30 días para que Mondadori saque a la calle el libro en cuestión, y habiendo leído algún capítulo suelto por adelantado (y el resto de la obra de Carrion, que aunque sean, en principio, libros de viajes emanan aromas de western, cuento de fantasmas o historia de aventuras pura y dura según la página) no dudo en apostarme el bazo y un par de meñiques a que va a molar. Sobremanera.



Bienvenido. (Los Muertos 1 de 4) from Sergio Espín aka 3eses on Vimeo.

30 días. En esta casa esperaremos el final de la cuenta atrás con impaciencia.

4.4.08

Australia, una presentación

Parece que fue ayer, pero hace ya más de una década que Jorge (Jordi a ratos) Carrión publicó su primera novela, Ene, una novela que se puede vender como poesía. Un par de libros, unos centenares de artículos, un puñado de números de Quimera y una revolución después (es parte del núcleo duro de la ¿mal? llamada Generación Nocilla), coincidiendo con la publicación de un relato en la antología Mutantes (una espectacular narración en forma de búsqueda en google sobre la que Juan Goytisolo ha llegado a decir "La busca por internet de la identidad andaluza en el entorno nacionalista catalán, obra de Jorge Carrión, merecería ser impresa en el boletín oficial de la Generalitat.") y, sobre todo, de su recién salido del horno Australia parece que nos ha nacido una estrella. Y justo al lado de casa. Y creo (y espero) no exagerar ni una pizquita.

Y si no que se lo pregunten al centenar largo de asistentes a su presentación en Barcelona, una presentación que los que tuvieron la suerte de presenciar califican de memorable a cargo de Eloy Fdez. Porta y Juan Villoro. No pude asistir, pero Alvy Singer hablaba de ella babeando. El propio Alvy fue uno de los encargados de presentar el libro en casa, en Mataró (Jorge, o Jordi, o como sea, es cap gros de pura cepa, por mucho que en la nota biográfica ponga que nació en Tarragona), rodeado de familia, amigos y un buen puñado más de asistentes. Y estuvo brillante, desgranando las (muchas) virtudes de Australia con una soltura y saber hacer sorprendentes (sí, es cierto que es un jovenzuelo, pero no es menos cierto que la etiqueta de Gran Esperanza Blanca de la cultura hispana no le viene nada grande).

Carrión vigilando a un Alvy en plena explosión referencial

Los asistentes acabaron rendidos (Javier Iglesias, que se marcó dos horas en coche para asistir puede dar fé), y Jorge estaba exhultante, feliz y orgulloso de su obra, un libro que le ha costado un lustro largo de trabajo, muchas versiones previas y varios rechazos de editores tuertos o, directamente, lerdos ("¿Un libro de viajes escrito en segunda persona? Eso no se puede publicar", "Si lo reescribes en tercera persona lo publicamos como novela", "Un libro de viajes tiene que ser en primera persona. Si lo reescribes así te lo publicamos, y seguramente ganes algún premio"). Un libro importante para él, y un triunfo personal en toda regla. Prometo una reseña como dios manda en cuanto acabe de leerlo (estoy a mitad), pero lo que puedo decir sin dudar lo más mínimo es que sí, es un libro de viajes y sí, se puede leer como una novela y sí, es lo mejor que ha hecho hasta ahora. Y por supuesto, sí, es diferente, nuevo y refrescante. El tiempo lo dirá, pero ahora mismo apostaría mucho dinero porque este 2008 va a ser el año de Jorge. Entre Australia y esa nueva novela (¿de ciencia ficción? Ya veremos, de momento no puedo decir más) que ya tiene a medias, Los Muertos, hay motivos más que de sobra.

28.3.08

Mundodisco: La parte buena

Porque también hay parte nueva, claro. Por una parte el reciente (en cristiano) Carpe Jugulum, una nueva entrega de la serie de Yaya y compañía, y por otra el estreno el pasado fin de semana de la miniserie basada en El color de la magia y La luz fantástica, esto es, los libros que inauguraron la serie del Mundodisco.

1. Carpe Jugulum: Sexto libro ya centrado en las brujas. Como casi siempre, no es imprescindible haber leído los anteriores para disfrutarlo, pero ayuda, y como ocurre desde hace ya un tiempo con los libros de Pratchett no es tan explosivo como al principio pero a cambio goza de una trama mucho más trabajada y sólida. El mimo puesto en la trama es, de hecho, el aspecto en que más visible se hace la evolución que ha sufrido Pratchett desde sus comienzos hasta ahora. Y en este caso la trama gira alrededor de los vampiros, que son examinados y ridiculizados (si no ésto no sería el Mundodisco). Practicamente todas las variaciones vampíricas que conozcáis (desde el clásico de Stoker hasta los metrosexuales de Rice) y algunas que no conozcáis aparecen en un momento u otro, ya que seguramente lo que intenta estudiar Pratchett es el mismo mito del vampiro, las claves de su pervivencia. Y para completar, nos encontramos con la habituales reflexiones aparentemente ridículas pero con bastante fondo sobre religión, política y halcones, entre otros. Y como siempre resulta refrescante la postura de Pratchett, siempre del lado de la gente de a pie (llega a decir en momentos diferentes y refiriéndose una vez a los gobiernos y otra a la religión que "los problemas llegan cuando se empieza a tratar a la gente como cosas") . Y luego hay temas serios, como los conflictos familiares entre vampiros (ya sabéis, lo típico de los jovenes rebeldes de quedarse despiertos hasta el mediodía, su gusto por vestir ropa de colores vivos, sus constantes quejas sobre el exceso de goticismo de sus padres... Conflictos generacionales de todo tipo, vaya.

Por cierto, ODIO lo que la editorial española está haciendo con las portadas de Paul Kidby. Alguien capaz de convertir esto

en esta basurilla sin alma no tiene perdón.

Y merece sufrir mucho.

2. Terry Pratchett's The colour of magic: Segunda adaptación mundodisquera, también en forma de miniserie y con el mismo equipo que alumbró Hogfather hace un par de navidades a los mandos. Como estoy a la espera de que algún alma generosa se curre unos subtitulillos antes de verla poco puedo opinar. De entrada pinta bien, el equipo demostró en Hogfather que es posible dotar de vida a las criaturas de Pratchett y no morir en el intento. Además, alguien merece que le inviten a una cena. Concretamente el que se haya encargado de reunir el casting. Atentos: Acompañando a David Jason, que repite como Rincewind, nada más y nada menos que Tim Curry, Sean Astin (el hobbitt Sam en lo que parece uno de los trabajos en que mejor se lo ha pasado), el semidios Christopher Lee (¿Hay alguien más cualificado para poner voz a la muerte?) y...



Casi nada. En cuanto a las reacciones que ha provocado, pues casi se podría decir que van en la mejor de las direcciones: Mucha fidelidad a la obra original (¡Hey! ¡El mismísimo Pratchett estuvo encima durante todo el proceso! ¡Incluso tiene un cameo!), momento hilarantes pero falta de un nexo claro entre dichos momentos. Es decir, exactamente como los libros, que eran más varios relatos enlazados que novelas propiamente dichas (eso cambió poco después, pero en los principios de la serie importaban más los momentos que la trama). Ahora solo falta encadenar a algún subtitulador al ordenador hasta que acabe su jodido trabajo y disfrutarla en primera persona. ¿Llegaremos a verla en alguna de las lenguas patrias? Pues teniendo en cuenta que los derechos de Hogfather los tiene Antena 3 y las navidades van pasando sin que se atrevan a emitirla, sinceramente, lo veo complicado.

Por cierto, puestos a comparar: En Gran Bretaña emiten cosas como Hogfather para navidad y The colour of magic en pascual. ¿Y aquí qué nos ponen en navidad y semana santa? Snif...

18.2.08

La monarquía

"A la gente de Lancre ni se le pasaba por la cabeza vivir bajo un régimen que no fuera la monarquía. Llevaban miles de años y sabían que funcionaba. Pero también habían descubierto que no valía la pena prestar la atención a lo que el rey quisiera, porque seguro que habría otro rey al cabo de cuarenta años o así, y seguro que el nuevo rey querría algo distinto, con lo cual resultaría que ellos se habían molestado para nada. Entretanto, el trabajo del rey tal y como lo veían ellos consistía en quedarse en el palacio, practicar saludos con la mano, tener el bastante sentido común como para mirar hacia el lado correcto en las monedas y dejarlos a ellos que se ocuparan de arar, sembrar, cultivar y cosechar. Se trataba, tal como ellos lo veían, de un contrato social. Ellos hacían lo que habían hecho siempre y él les dejaba que lo hicieran.

Pero a veces, hacía de rey..."

Terry Pratchett en Carpe Jugulum, la versión mundodisco del mito del vampiro. Entre otras cosas...

25.11.07

Breves

-Las dos antologías de Robert Bloch editadas por la nunca suficientemente alabada editorial Valdemar son una delicia. A Bloch se le recuerda principal y casi únicamente por ser el autor de la novela Psicosis, en la que Hitchcock se basó para rodar su clásico. En realidad parece que no le gustó mucho la novela, pero "Creo que lo único que me gustó y me decidió a hacer la película fue la instantaneidad del asesinato en la ducha; es algo completamente inesperado y, por ello, me sentí interesado". Desde luego, esta escena

es un muy buen motivo para que te recuerden, pero no deja de ser injusto que relatos como los que hay en "El que abre el camino" y "Dulces sueños..." no sean más reconocidos. Al fin y al cabo, este hombre mató a Lovecraft y pudo con el ego de Harlan Ellison... pero eso ya os lo cuento otro día (pronto, el post está en borrador y listo para ser rematado)

-Cambio en el curro: Fuera de la oficina y "Back on the streets", lo que le vendrá de muerte al proyecto de Auggie pero fatal para mi tiempo de lectura(sí, amigos, soy de los que leen en el curro). Seis horas sentado sin hacer nada dan para leer mucho. Y para jugar a la DS, claro...

-Música: Llevo un par de semanas enganchado al The Black and White Album de The Hives.

Pocas veces me he alegrado tanto de equivocarme como con esta banda. Cuando estaban preparando su anterior disco, el colosal Tyranosaurus Hives, no paraban de repetir que buscaban un sonido mezcla de Kraftwerk y The Stooges, y eso es algo muy difícil de tomar en serio. Pero salió el disco y me cerraron la boca de golpe: Realmente existe ese punto en común, y es posible engarzar las mecánicas músicas en bucle de los primeros con la intensidad animal de los segundos. Además, tienen tantísima clase los cabrones...

- No sé qué pensar sobre Pushing Daisies. Llevo vistos media docena de episodios y me siento incapaz de decir si está bien o no. Parece más de Tim Burton que si la hubiera hecho Tim Burton, y eso es bueno y malo a la vez. Hay escenas de animación y momentos en que el musical colisiona con la realidad. A ratos parece un cuento de hadas, pero otras es más un cómic enloquecido. Lo único claro es que es una excentricidad. Y que me tiene medio hipnotizado.

-Todo aquel a quien le haya hecho un mínimo de gracia el asunto del Canal Odio debería pasarse por Mad world, porque parece que el tema va a tener consecuencias. Forfy fue quien plantó la semilla que Kalimero convirtió en meme, y ahora nos presenta Hatesnstein, la semana del odio. No sé en qué consistirá, pero no me digáis que no es un concepto bello... Por lo que pueda ser, yo ya he terminado de afilar el machete.

3.10.07

Universo de locos

Quien lleve pasando por este rincón algún tiempo sabrá de mi profunda admiración por la obra de Fredric Brown, así que no debería ser ninguna sorpresa que considere este volumen, que contiene no una sino tres de las novelas de cf de este hombre, una joya de las valiosas. Tres novelas independientes, la que da título al volumen, Las estrellas desafiantes ("Por sendas estrelladas" en anteriores ediciones) y tal vez su novela más famosa, ¡Marcianos largo de aquí! (anteriormente conocida como "Marciano, vete a casa" o "Marcianos, go home"). Independientes, pero sin embargo algún que otro punto en común. Para empezar, más que novelas de ciencia ficción me han parecido novelas sobre la ciencia ficción. Sobre los fans, sobre los lectores y sobre los autores. Y para qué negarlo, eso no me lo esperaba.

Siguiendo con esta idea, Universo de locos sería la novela que retrata la ciencia ficción más escapista, las revistas pulp (en las que el mismo Brown publicaba) y la mentalidad cuadriculada del fan típico de la época, el que enviaba cartas enfurecidas a las revistas y fanzines criticando a los autores, exigiendo mejores ilustraciones de señoritas con menos ropa y monstruos más horribles. La mentalidad de este "fan típico" es la que da lugar al universo al que se ve transportado el protagonista (un editor de revista, el que "sufre" todas esas misivas enviadas por fans), un universo surgido de la imaginación uno de los fans. Un momento... ¿Un universo creado por la mente de una persona? ¿Alguien dijo Dick? Pues sí, Fredric Brown es una influencia confesa de Dick, y leyendo esta novela no es difícil ver por qué. Igual que haría Dick años más tarde, el universo en que se desarrolla la historia sirve en realidad para estudiar el tipo de mente que posee el "creador". En este caso, la mente de un fan radical de la ciencia ficción de finales de los años cuarenta. O no, porque no es esa la única pirueta dickiana que esconde Universo de locos.

En Las estrellas desafiantes el tono humorístico desaparece, y lo que hay es una historia bastante más melancólica. Es la historia de alguien con un sueño, alguien ya entrado en años (un protagonista casi anciano era algo bastante excepcional en la ciencia ficción de los primeros años cincuenta) que hará todo lo posible por cumplir su sueño de llegar a las estrellas. Aunque la tecnología del momento afirme que es imposible. No hay aquí ni alienígenas invadiendo nada, ni aventuras de ningún tipo, ni teletransporte... Solo un tipo persiguiendo su sueño. Si Universo... se burlaba de ciertas actitudes del fándom de la época, Las estrellas... es un homenaje a un género. Y un homenaje poco velado, además: El protagonista reconoce en varias ocasiones que su sueño nació leyendo viejas historias de ciencia ficción (entre ellas una tal "Universo demente"...), y no deja de recomendar disfrutar de ellas "¿Qué más da si son malas? Lo importante es que te hagan soñar".

¡Marcianos, largo de aquí! es, seguramente, la novela más conocida de Fredric Brown. Y es seguramente la historia de invasiones marcianas más cachonda que se ha escrito jamás. Y si las anteriores trataban sobre lo mejor y lo peor de la ciencia ficción, en esta ocasión el protagonista es el responsable de todo: El creador. Un escritor de pulps, con la típica crisis del folio en blanco es el centro de la narración. Y luego están los marcianos, claro. Los marcianos más cabrones que se hayan visto. Físicamente inofensivos, pero tocahuevos hasta límites insospechados. Del tipo que aparecen en un funeral mientras todo el mundo habla de lo bueno que era el fallecido e interrumpen para decir "Eh, pues la semana pasada decías que era despreciable" o "¿Sabías que se acostaba con tu mujer?". Ese tipo de mala leche, pero a escala planetaria. Muy cabrones. La mayor parte de la novela consiste en los marcianos dando por culo por todo el mundo, y el resto se centra en la figura del escritor. Un escritor, ya se ha dicho, en crisis, acostumbrado a escribir sobre marcianos pero incapaz de seguir haciéndolo ahora que están a la vista. O sea, un escritor que ha visto como su "visión personal" se ha convertido en la real, en la de todo el mundo.

17.9.07

La chica de al lado

"No voy a contaros esto.
Me niego...

Hay cosas que sabes que morirías antes de contarlas, cosas que deberías haber muerto antes de verlas.

Yo observé y lo vi."


He aquí un libro realmente desagradable e incómodo, un libro que no me ha proporcionado los sustos que espero de una historia de miedo pero a cambio ha hecho que me removiera, realmente inquieto, más de dos y más de tres veces mientras lo leía. Un libro que no necesita de ningún elemento sobrenatural ni de ningún festival de vísceras para provocar algo más que desasosiego.

La chica de al lado narra un episodio de la infancia del narrador, la llegada de una chica nueva al barrio y cómo ésto desencadena el desastre, la pérdida de la inocencia de una manera más que brutal y cómo de fácil puede llegar a ser dejarse arrastrar por la locura.

Al principio todo es perfecto, están los amigos de la infancia, la chica nueva, su tía Ruth, amiga de todo el mundo... Hasta que Meg, la chica, comienza a dar muestras de una levísima rebeldía. Que su tía, la genial (según toda la pandilla) tía de Meg tiene que ser castigada para evitar males mayores. Y a partir de ahí, la locura. El castigo va endureciéndose, y pronto es pura y simple tortura, que va aumentando en intensidad al tiempo que la locura de Ruth crece. La idea es no solo castigar a la chica, sino destrozar su voluntad también. Esa locura, en otro giro hacia el horror más puro, contagia rápidamente a los chicos de la pandilla...

Visto lo visto en este libro, Jack Ketchum es un escritor implacable al que no le gustan las salidas fáciles. Nadie es inocente en este libro, salvo quizás la víctima. Ni siquiera los niños, que aquí son al mismo tiempo víctimas y torturadores. Tremendo retrato de la infancia el que se marca el autor, indefensión total frente a los adultos y crueldad absoluta con los más débiles. Y tremendo retrato de lo que puede suceder tras las paredes de cualquier hogar. Ya digo que es un libro nada agradable. Y el hecho de que no se limite a una exposición de atrocidades, sino que se atreva a explorar el descenso a la locura y lo fácil que puede ser dejarse arrastrar por ella de una manera tremendamente verosímil (o eso me ha parecido) dota al libro de una potencia descomunal. Y el que la idea surgiera, según cuenta el autor en el epílogo, de un hecho real acontecido a mediados de los 60 lo hace todo mucho más horrible. La manida frase "no apto para estómagos sensibles" nunca ha tenido más sentido que con este libro. Y eso, tratándose de un libro de terror, es el mejor elogio posible.

Buscando información sobre el autor y el libro (no había oído hablar de Ketchum hasta hace muy poco, y si no me equivoco no hay nada más suyo traducido a nuestra lengua) me he encontrado con que la adaptación al celuloide de esta obra está lista para estrenarse ya mismo. Aquí está el trailer, que parece bastante fiel. Aunque no creo que se atrevan a llegar a los límites de crueldad que alcanza la obra de Ketchum, por lo menos en el aspecto psicológico. Veremos.



31.8.07

El puente

"Existen tres posibilidades:
1. El puente es simplemente eso, algo que enlaza dos masas de tierra. Éstas se encuentran a mucha distancia una de otra, y el puente lleva una existencia ajena a ellas, aunque el tráfico cruza la estructura de lado a lado.
2. El puente es, en efecto, sólo un pilar; a un extremo hay tierra, al otro no.
3. El puente no está en contacto con ningún tipo de tierra firme, a excepción de los islotes que hay debajo de cada sección tercera."

El puente es una novela que leí por primera vez hace ya más de diez años, y una de las pocas a las que vuelvo regularmente. Es además uno de los principales motivos de que Iain Banks, a veces con una "M," entre el nombre y el apellido tenga consideración de imprescindible en esta casa. Para aclarar un poco ésto último hay que decir que Banks divide su producción en dos partes: Por una parte su producción de ciencia ficción, encabezada por la serie de la Cultura, varias novelas independientes situadas en el mismo universo que son, muy probablemente, el mejor exponente del space opera creado en los últimos veinte años (pinchad aquí para más detalles sobre esta vertiente de la obra de Banks). Esta es la parte de su obra firmada como "Iain M. Banks". Y por el otro está su obra más mainstream, que se olvida de la "M.". Y esta faceta, lejos de ser el tipo de obra radicalmente realista que uno esperaría de alguien que quiere diferenciarse de un escritor de ciencia ficción es, literalmente, inclasificable. Y por lo menos igual de imaginativa que sus novelas espaciales. Ni en un millón de años clasificaría la muy malsana "La fábrica de las avispas", la extraña "Pasos sobre el cristal" ni muchísimo menos esta irreal "El puente" como obras realistas. De hecho, no sabría cómo clasificarlas.

Ese puente gigantesco en el que un amnésico intenta averiguar quién es él y qué es realmente ese puente es el verdadero protagonista de la historia. El puente que no se sabe si une algo, un puente con sociedades enteras viviendo en él. Un puente que no dejará de poner trabas a su búsqueda, y un puente en el que los sueños, ya sean sobre extraños que se encuentran en la noche o sobre héroes bárbaros tipo Conan con graves problemas para formar frases pero mucha habilidad en el manejo de enormes espadas, tienen una gran importancia. Además de resultar un triple salto mortal para el autor, pues se trata de sueños dentro de un gran sueño, el sueño de un comatoso. Toda la novela es una gran alucinación, o sueño, o como queráis llamarlo, de un individuo en coma, y esto no es ningún spoiler. Comprobadlo leyendo las primeras páginas del libro (pinchando aquí): Las cartas están sobre la mesa desde el primer momento, a Banks no le interesa enlazar escenas sin sentido y resolverlo todo con un "... al final todo fue un sueño", sino más bien explorar la psique del protagonista, algo tan antiguo como la búsqueda de la identidad. Suena espeso, pero no temáis. El puente es una lectura a ratos agobiante (como una pesadilla), a ratos cachondísima, por momentos irreal y siempre fascinante. Ese tipo de fascinación que ejercen algunas alucinaciones, no sé si me entendéis.

Dije más arriba que es un libro al que regreso de tanto en tanto. A cada relectura descubro algo nuevo, como si cada vez el libro tuviera algo más que ofrecerme. Como si el libro, como el puente que retrata, fuera algo más.

31.7.07

Dexter y su oscuro pasajero.

Hay bastantes diferencias entre Dexter (la serie) y El oscuro pasajero, la novela en que está basada la primera temporada, pero al mismo tiempo cuesta imaginar una adaptación más fiel. De hecho, más que una adaptación, la serie parece una corrección y ampliación de la novela. Comenzando con la trama, que en la novela es bastante más directa, sin tantos giros como en la serie, y continuando con todos los personajes secundarios, apenas esbozados en la novela pero imprescindibles en la serie.

"-Ahora en serio, ¿Qué haces aquí?
-¿Por qué no iba a venir, Vince? -dije, intentando dar a mi voz una nota de indignación -. Es el lugar de un crimen, ¿no?
-Analizas muestras de sangre -dijo él, tirando al suelo lo que fuera que estuviera mirando y buscando otra cosa.
-Ya lo sé.
Me miró con la mayo y más falsa de las sonrisas.
-Aquí no hay sangre, Dex.
Eso me desconcertó.
-¿Qué quieres decir?
-No hay sangre: ni aquí ni en los alrededores, Dex. Ni una gota. lo más raro que hayas visto nunca -dijo él.
Ni una gota. Podía oír esa frase retumbando en mi cabeza, cada vez más fuerte. Ni una gota de esa cosa caliente, pegajosa, sucia y desagradable llamada sangre. No había muestras. Ni manchas. NI SIQUIERA UNA GOTA DE SANGRE.
¿Por qué no se me había ocurrido antes?
(...)
-Impecable -dije. Y lo era, incluso más allá de la pulcritud del corte. Nunca había visto un trozo de carne muerta con aspecto tan limpio, seco y pulcro. Maravilloso.
"



La trama de la novela viene a ser el esqueleto a partir del cual se ha construído la historia que nos cuenta la serie. Toda la novela está ahí, a veces de manera literal, pero con muchos añadidos. Incluso con algún cambio. Para empezar, los crímenes de Dexter. En la serie tenemos prácticamente uno por episodio hasta bien avanzada la temporada, mientras que en el transcurso de la novela apenas hay dos de ellos (ambos trasladados casi literalmente a la serie). El que haya visto la serie sabe que estos momentos-psycho son los más útiles a la hora de conocer realmente a Dexter (además de ser los mejores momentos de la serie), son los momentos en que no finge nada, en que Dex es realmente Dex. El interrogatorio sentimental a la pareja que trafica con inmigrantes o el (increíble) episodio del psicoanalista son originales de la serie, por ejemplo. Por otra parte, momentos que en la novela son poco más que detalles sin importacia, son ampliados en la serie. El "regalo oral" que recibe Dexter de su novia Rita en la novela se queda ahí, mientras que en la serie es la base de un episodio completo.

La resolución de la historia seguramente sea la mayor diferencia entre original y adaptación. La sorpresa final (el tipo que "juega" con Dex en realidad es...) es la misma, aunque se llega a ella de distinta manera. Mientras que la novela va directa al grano y no nos muestra al asesino hasta el final, la serie añade varios giros a la trama que no hacen sino potenciar la clave de la novela: La conexión entre Dexter y el asesino.

Pero sin duda la mayor diferencia entre el original y la adaptación radica en el tratamiento de los secundarios, punto en el que la serie gana por goleada a la novela. Porque en la novela los secundarios son, directamente, caricaturas que aparecen de tanto en tanto, LaGuerta no es más que una teniente lameculos amante de aparecer en la tele, desde el principio hasta el final, mientras que en la serie empieza así para experimentar un crecimiento considerable, para acabar siendo un personaje bastante más complejo y atractivo. Y lo mismo con el resto de secundarios, siendo el caso de Angel Batista quizá el más sangrante. Un personaje que llega a coprotagonizar un par de capítulos de la serie, uno de los mejores "amigos" de Dexter en la serie, apenas aparece en una docena de páginas en el libro. Apenas tiene ocho o diez líneas de diálogo.

Donde no hay ninguna diferencia es en Dex: Es exactamente el mismo tipo en ambos medios. Todos los detalles de su personalidad que nos muestra la novela aparecen en un momento u otro en la serie. De hecho, una de las pocas cosas que no trataba la primera temporada sobre Dex es el "mono", la necesidad y la ansiedad que le provoca no poder "jugar su jueguecito", cómo está cada vez más descentrado y torpe según pasa tiempo sin matar. ¿Y cuál creéis que es la base de los episodios "filtrados" de la segunda temporada?

Así que por una vez la adaptación supera en bastante al original. No porque la novela sea mala, que no lo es (tampoco es una obra maestra, ni mucho menos), sino porque en la serie está no solo todo lo que hay en la original, sino muchísimos añadidos que en el texto solo están levemente esbozados.

¿He dicho ya que si no habéis visto la serie ya estáis tardando?

26.7.07

Ya está aquí...

Sí, ya sé, casi una semana sin actualizar. Pero esta vez tengo excusa, lo prometo: He estado desconectado. Ejerciendo de vacacionero, he pasado lo que llevamos de semana en un pueblo de la costa básicamente tomando el sol y tocándome los esto... borbones.

Pero, parafraseando a Groucho, ya está bien de hablar de mi. Ahora hablemos sobre mi. Y el caso es que tenía varias cosas pensadas para este blog, leer del tirón "Voto a brios" de Pratchett y "Loco por Donna" de James Ellroy da muchas ideas...(Nota mental: ¿Por qué he leído tan poco de este hombre? Jazz blanco, L.A. Confidential, Mis rincones oscuros y poco más... Segunda nota mental: Tienes que remediar eso, muchacho), y por si faltaran temas, hoy es el día del estreno de LA PELÍCULA DE LOS SIMPSONS. Y es una película que hay que ver, por supuesto. Desde aquí suscribo lo que afirma Forfy: Debemos demasiado a la familia amarilla como para fallarles ahora. Pero nada de eso. El protagonista de mi regreso a la conectividad ha sido el único, el inimitable...


... Dexter Morgan. Ya hablé sobre Dexter hace un tiempo, una de las dos o tres mejores series de TV de los últimos tiempos. Desde entonces estoy buscando (y discutiendo con empresas de mensajería que se empeñan en traer paquetes a la hora en que no hay nadie en casa, pero esa es otra historia) los libros en que se basa y hoy, por fin, me he hecho con ellos (gracias al maestro que lleva esa gran librería que es Pipa Cómics), así que con El oscuro pasajero y Querido Dexter ya tengo deberes para estos días. Pero esta gran sorpresa pronto ha quedado en nada, porque alguien ha tenido un despiste (eufemismo que significa que lo ha hecho con toda la idea) y el resultado ha sido que están disponibles para descargar los dos primeros episodios de la segunda temporada, que está previsto estrenar a finales de septiembre. Con sus bonitos subtítulos y todo. Toma ya regalo de vacaciones y larga vida a emule.

Me ha faltado tiempo, claro, así que el primero de los dos episodios disponibles ya ha sido debidamente visionado, (y el segundo lo será tan pronto como acabe de descargarse). Poco se puede contar sin spoilear a muerte a quien no haya visto la primera temporada, la historia continúa justo donde se quedó, con el añadido de que en Dexter se están comenzando a generar algunas dudas (algo inédito en él, recordemos que es incapaz de tener ningún tipo de sentimientos), debidas a varios factores distintos (alguien le vigila día y noche, una de sus victimas escapa viva, aparecen como de la nada un montón de cadáveres despedazados, envueltos en bolsas de basura y sumergidos en el fondo del mar hasta el momento, unos cadáveres que Dex conoce bien...). Por primera vez en mucho tiempo, Dexter tiene la sensación de no ser dueño de su vida. En conjunto, el episodio es un nuevo punto de partida para el protagonista, el principio de un juego con nuevas reglas. No hay nada que apunte a un nuevo serial killer a cazar, como el de la primera temporada, y el caso es que viendo el planteamiento no me extrañaría que esta nueva entrega estuviera más centrada en complicarle todo lo posible la vida a Dex que otra cosa. Veremos. De momento, voy a ponerme manos a la obra con el siguiente capítulo (y entonces vendrán dos meses de esperar a que emitan los restantes...), que parece que ha acabado de bajar. Y a comprobar de primera mano si las novelas están a la altura de la serie que se basa en ellas, claro.
Y aprovechando que pasarán la primera temporada en castellano por cuatro, pues la revisionaré y me quejaré del doblaje. Supongo...

28.6.07

253

253, de Geoff Ryman, es una novela rara. Para empezar, es la versión en papel de una obra escrita originalmente para internet que, si domináis la lengua inglesa aún podéis leer pinchando aquí. Además, está escrita bajo unas normas muy claras y estrictas: La historia transcurre durante un viaje en metro, unos siete minutos en total transcurren entre el comienzo y el final del libro. En ese metro viajan 252 pasajeros y el conductor del mismo. Cada capítulo es una descripción de uno los viajeros, y cuenta exactamente con 253 palabras. Por una vez, en la traducción al español se ha conservado el juego, y también en nuestro idioma cada capítulo consta de 253 palabras (las notas a pie de página, que varias veces son más largas que cualquiera de los capítulos, no cuentan). ¿No parece un libro un poco marciano? Claro, porque lo es.

Cada capítulo se divide en tres partes, una para explicar el aspecto físico del viajero en cuestión, otra con algunos datos personales del mismo y una tercera que cuenta qué está haciendo el personaje en cuestión. Y hay personajes de todo tipo, el tipo de gente que uno puede encontrarse en el metro: Trabajadores, turistas, inmigrantes, estudiantes... Todo un muestrario de gente corriente, con sus inquietudes, problemas e ilusiones, descrita de manera casi telegráfica pero tremendamente efectiva. No es que lleguemos a conocer profundamente a cada personaje, es que, según va avanzando el libro no puedes evitar ir volviendo atrás, cada vez que algún personaje mira a otro, o le suena su cara, o le conoce... Todo esto se arreglaba en la versión electrónica mediante links que, evidentemente, se han perdido en la versión en papel. Y a veces, para qué negarlo, se echan en un poco en falta. No muchas, por suerte, porque es muy fácil encontrar el capítulo dedicado a un personaje determinado (por una vez, los mapas incluídos en un libro tienen una utilidad real).

Para añadir más extrañeza aún al conjunto ahí están esas desopilantes notas a pie de página, las "útiles e instructivas notas de 253". A veces explican detalles de la fábrica a la que se dirige un pasajero en concreto, o explica la historia de algún lugar relacionado con otro, o símplemente dicen "esto es mentira, me lo inventé", planteando un juego entre realidad y ficción, entre la novela, el autor y el lector. Un jjuego que, lejos de limitarse a las notas, es una constante en el libro. Uno de los personajes, un actor callejero, se llama igual que el autor. Otro se llama Margaret Thatcher. Todo contribuye para ir creando una poderosa sensación de irrealidad, pese a ser, en teoría, una simple colección de "fotografías" de gente normal. Las notas, por cierto, suelen ser cachondísimas, igual que esos anuncios de 253 repartidos a lo largo del libro, que animan al lector a escribir su propio capítulo, o explican por qué 253 será mano de santo a la hora de presumir de estar al día entre tus amigos intelectuales...

En la contraportada pone que es una ficción experimental y post-moderna. Pues vale. Además, se lee en un plis. Y se disfruta, claro. Si no de qué iba yo a perder el tiempo hablando sobre ella...

13.6.07

Hotel Dusk, room 215

Si todo empieza con el título, éste es genial. "Hotel Crepúsculo, habitación 215", sencillo como un telegrama, pero sugerente. Y misterioso.

Y el comienzo de la historia no puede ser más prometedor: Kyle Hyde, vendedor ambulante y antiguo policia sueña con su antiguo compañero, el que le traicionó e hizo que tuviera que abandonar el cuerpo. Al que disparó, y del que nunca se encontró el cuerpo. El compañero cuya búsqueda es una obsesión para Kyle desde hace años. Un buen comienzo para un libro o película de misterio con protagonista obsesionado, ¿verdad?

Solo que Hotel Dusk no es un libro. Ni una película. Es un videojuego, de esos que carga el diablo.




Eso sí, seguramente sea el videojuego más indicado para inaugurar esta nueva cabecera que tantos problemas me dió estos días pasados. De entrada, lo promocionan como una "novela intractiva", lo presentaron en España en la semana del libro de Madrid, y por si fuera poco Nintendo y la organización de la Semana Negra de Gijón han creado un concurso de relatos a costa del jueguecito. Aparte, la mayor parte del juego la pasas leyendo. Ah, y para jugar tienes que coger la DS, esa pequeña maravilla de Nintendo, como si fuera un libro.

Aparte de este acercamiento (voluntario) al universo literario, el juego es una pasada. Tiene un aspecto único. Los decorados, el interior del hotel que da nombre al juego, son en 3d, pero los personajes, y aquí esta una de las claves de la magia que respira este título, están dibujados a lápiz. Y tienen mucha parte de culpa del ambiente de ensoñación que sobrevuela la trama.

La trama... El otro gran culpable de que no haya podido soltar el juego desde que lo empecé. El prota es un ex-poli, un tipo un poco borde, desencantado de todo y al que solo le mueve la búsqueda de su antiguo compañero. El hotel Dusk es el lugar en el que todas sus preguntas obtendran, finalmente, respuesta. Una noche en la habitación 215 (que según la leyenda concede deseos) y un puñado de secundarios con personalidad bastarán. Unos secundarios de nivel, hay que decirlo. Como si de una historia coral se tratara, todos los personajes tienen su momento de protagonismo, todos esconden secretos y todos aportan revelaciones importantes. Entre todos me mantuvieron inmerso en la trama hasta el final, con ese ansia de saber qué es lo que ocurrirá al pasar pag... estooo... al pasar de nivel.

10.6.07

Querido diario:

Querido diario:
Parece que se me ha pasado un poco el ansia posteadora de la semana pasada, pero no pasa nada. Va a rachas, y la hiperactividad dura poco. Aun así, hay un par de cosas que puedo explicarte.

La primera va sobre Jericho. Llevaba unos días oyendo rumores, y finalmente se ha confirmado (gracias por la noticia, rusoazul): Jericho vuelve. 20 toneladas de cacahuetes, unos ocho millones de "nuts" han tenido la culpa. De momento, 7 capítulos más, y si la cosa funciona continuarán. Al menos tendrá un final, esperemos, como dios manda. La pregunta ahora es: ¿Qué narices tenemos que enviar a las oficinas de la FOX para que se replanteen rodar más capítulos (con doscientos o trescientos más me conformo) de Firefly?

Además, el pasado viernes fui a una presentación. Bueno, más bien una tertulia entre mi amigote Carrion, Eloy Fernández Porta y Agustín fernández Mallo. Hablaron de Afterpop, Nocilla dreams y un montón de cosas relacionadas. Mucho post-post-modernismo, citas fuera de contexto, equipo A y alguna teoría de la conspiración (¿es Mallo en realidad un agente de la CIA?). Muy entretenida, instructiva y, sobretodo, gafapasta. Tanto que casi sufro una sobredosis gafapástica. Tenía que hacer algo para reponerme, y como Bubba ho tep la vi hace nada (ese Elvis sexagenario y con cancer en los cataplines que combate momias con su andador robó mi corazón. Bruce Campbell es el tipo más cool del universo conocido. Y del desconocido.)



decidí rebuscar en el disco duro a ver qué encontraba. Y me encontré con Homecoming, uno de los capítulos de la primera temporada de Masters of Horror, uno de los mejores según Hombre lobo, que de esto entiende un rato. No me defraudó lo más mínimo, porque aunque buscaba algo de entretenimiento cafre con zombis y me encontré con una crítica salvaje a la administración Bush (los zombis son los soldados muertos en Irak, que vuelven a casa para... ¿votar?), y aunque no da mucho miedo, es lo suficientemente original y certera como para dejarme con un más que buen sabor de boca y sacarme de la cabeza tanta cultura acumulada.

Además, he acabado de leer los 66 números de Predicador, pero de eso ya hablaré otro día con más tiempo (y ganas).
Eso es todo por hoy, querido diario.


7.6.07

El cura

"Oh, no te creas que, porque llevo alzacuello, no me gustan los chistes verdes. La promesa de castidad no nos impide reírnos del sexo. Dicho eso, no nos impide necesariamente practicar sexo, aunque esa es otra historia, siguiendo con el tema, uno que oí la semana pasada. ¿Cómo se embaraza a una monja?
- No lo sé -dijo Greg encogiéndose de hombros.
- Disfrazándola de monaguillo
"

Si me preguntasen, diría que un libro sobre curas pederastas con el que cueste trabajo quitarte la sonrisa de la boca mientras lo lees es algo prácticamente imposible. Un libro con esa temática puede ser duro, provocador, de denuncia, escandaloso... pero ¿divertido? No, definitivamente no habría utilizado ese adjetivo en la vida. Hasta que leí éste, claro. No es que sea especialmente cómico, ni una parodia, ni nada parecido, pero una corriente subterranea de ligero cachondeo lo recorre de principio a fin.

Todo comienza con un sacerdote, un pedófilo que se libró de una condena enorme gracias a las no siempre claras maniobras de la iglesia (mucho dinero y un traslado, resumiendo). Un chantaje a varias bandas y un extraño tatuaje satánico que el susodicho sacerdote decide hacerse en el pecho dan el pistoletazo de salida a una de las tramas más enloquecidas que he tenido el placer de disfrutar en los últimos tiempos. Maniobras antiabortistas, una secta extraña creada por un escritor de ciencia ficción e incluso un muy, muy extraño eh... ¿viaje en el tiempo? (¿O será una alucinación?) para ilustrar la tesis de que el problema real de la iglesia hoy en día es que, básicamente, no ha evolucionado apenas.

El cura es la última novela publicada entre nosotros de Thomas M. Disch (de quien ya comenté en su día la increíble En alas de la canción), y, dicho rápido, es una gozada, más allá de lo provocador de su propuesta. Una trama alucinante (y alucinógena) y un puñado de personajes bien logrados sirven como excusa para articular una tremenda crítica, más que a la religión católica en sí, a la organización que se ha creado a su alrededor. Dicho de otra forma, me ha parecido un cañonazo contra la iglesia, sus maniobras y politiqueos, su obsesión por defender "a los suyos" actúen correctamente o no, más que contra la religión como tal. Y es un cañonazo de los buenos, porque si algo le sobra a Disch es talento, sobradamente demostrado tanto en su etapa cienciaficcionera (novelas como 334, Campo de concentración [*] o En alas de la canción son cumbres del género, densas y deprimentes y divertidas al tiempo, novelas de las que dejan huella) como en su posterior obra realista. Talento y mala leche, una gran combinación.

*Si no me creéis cuando digo que Campo de Concentración es un clásico, al menos haced caso a Buddy Bradley.


Él sabe lo que se dice.