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12.7.07

Ex Machina

¿Habéis visto la tercera temporada de Lost? Tras los primeros capítulos parecía que iba derecha al desastre. Cada vez tenía menos interés, cada vez parecía más cansina. Y entonces alguien tuvo la brillante idea de contratar a Brian K. Vaughan para que echara una mano con los guiones. Y de repente todo cambió. Nuestro hombre, que hasta ahora se había dedicado principalmente a escribir tebeos (¿Os acordáis de Y, el último hombre?) metió mano en los diez últimos capítulos de la temporada. Entre ellos están algunos de los mejores episodios jamás grabados de la serie, que ya es decir, y en conjunto son de lo mejor que se ha hecho últimamente para Tv. ¿Casualidad? Pues después de ver como "Y" mejora mes a mes y de leer los dos primeros tomos de esta Ex Machina no lo creo en absoluto. Más bien creo que Brian K. Vaughan es uno de esos tipos a los que hay que seguir la pista.

"Mucha gente me culpa por lo de Bush con el traje de aviador y porque Arnold fue elegido gobernador, pero la verdad es... que esas cosas habrían sucedido conmigo o sin mi"

Mitchell hundred, el protagonista de esta historia, fue un superhéroe, el único humano con poderes del mundo (esto no es Marvel o DC, aquí el tipo está realmente solo), y su poder es hablar a las máquinas. Ordenar a los motores que arranquen, a las pistolas que se encasquillen, a las radios que dejen de emitir... Durante una temporada se dedicó a volar por ahí (con un cohete en la espalda, estilo rocketeer), pero en el momento de comenzar esta historia está retirado. De hecho, hizo pública su identidad y se convirtió en alcalde de NY. Ya se sabe, tras el 11-s los norteamericanos buscan/necesitan/crean héroes.

Y a partir de ahí la historia tiene bien poco que ver con los superhéroes que estamos acostumbrados a ver. No hay identidad secreta, y el poseedor de los poderes no cree que puedan servir para gran cosa (si no fue capaz de detener los dos aviones que se estrellaron contra las torres gemelas...). En cierta manera, huye de su pasado como héroe fracasado (según nuestro punto de vista solo medio fracasado...) .
Eso no quiere decir que este tebeo esté falto de momentos espectaculares, que no es así ni mucho menos. De hecho es un tebeo trepidante. No paran de ocurrir cosas, no hay tiempos muertos, y los cliffhangers que se marca el guionista son tremendos. Supongo que ésto último unido al dominio del flashback que demuestra (son abundantes los que hay en cada número) tuvo bastante que ver con que le contrataran para enderezar Lost. Y la habilidad para construír historias memorables también ayudaría, claro.

¿Y qué tal el dibujante? Pues Tony Harris es un artistazo. Personajes perfectamente caracterizados y expresivos, escenarios detallados y realistas, y un sentido innato de la narración, da igual si se trata de dibujar cuatro páginas de personajes charlando que una escena espectacular a página completa: Este tipo resulta igualmente efectivo en cualquier situación. Con lo que el resultado final es una gozada de tebeo.

De momento han salido aquí tres tomos, cada uno con un arco argumental completo (5 números en cada tomo). La idea de Vaughan es que la serie acabe con el número 50, y que abarque los cuatro años de legislatura del protagonista. Y o cambia mucho la cosa o esta serie la sigo hasta el final.

10.6.07

Querido diario:

Querido diario:
Parece que se me ha pasado un poco el ansia posteadora de la semana pasada, pero no pasa nada. Va a rachas, y la hiperactividad dura poco. Aun así, hay un par de cosas que puedo explicarte.

La primera va sobre Jericho. Llevaba unos días oyendo rumores, y finalmente se ha confirmado (gracias por la noticia, rusoazul): Jericho vuelve. 20 toneladas de cacahuetes, unos ocho millones de "nuts" han tenido la culpa. De momento, 7 capítulos más, y si la cosa funciona continuarán. Al menos tendrá un final, esperemos, como dios manda. La pregunta ahora es: ¿Qué narices tenemos que enviar a las oficinas de la FOX para que se replanteen rodar más capítulos (con doscientos o trescientos más me conformo) de Firefly?

Además, el pasado viernes fui a una presentación. Bueno, más bien una tertulia entre mi amigote Carrion, Eloy Fernández Porta y Agustín fernández Mallo. Hablaron de Afterpop, Nocilla dreams y un montón de cosas relacionadas. Mucho post-post-modernismo, citas fuera de contexto, equipo A y alguna teoría de la conspiración (¿es Mallo en realidad un agente de la CIA?). Muy entretenida, instructiva y, sobretodo, gafapasta. Tanto que casi sufro una sobredosis gafapástica. Tenía que hacer algo para reponerme, y como Bubba ho tep la vi hace nada (ese Elvis sexagenario y con cancer en los cataplines que combate momias con su andador robó mi corazón. Bruce Campbell es el tipo más cool del universo conocido. Y del desconocido.)



decidí rebuscar en el disco duro a ver qué encontraba. Y me encontré con Homecoming, uno de los capítulos de la primera temporada de Masters of Horror, uno de los mejores según Hombre lobo, que de esto entiende un rato. No me defraudó lo más mínimo, porque aunque buscaba algo de entretenimiento cafre con zombis y me encontré con una crítica salvaje a la administración Bush (los zombis son los soldados muertos en Irak, que vuelven a casa para... ¿votar?), y aunque no da mucho miedo, es lo suficientemente original y certera como para dejarme con un más que buen sabor de boca y sacarme de la cabeza tanta cultura acumulada.

Además, he acabado de leer los 66 números de Predicador, pero de eso ya hablaré otro día con más tiempo (y ganas).
Eso es todo por hoy, querido diario.


23.4.07

Un día en el Saló (o Dios Mio, Estamos Rodeados de Frikis)

El sábado fue el día. Tocó dormir poco (putadas de trabajar de noche...) pero valió la pena. Diez minutos de cola resistiendo estóicamente el ataque de los fanzineros desatados (una plaga, creedme) como buenamente pude (el mp3 a todo volumen ayuda) y accedo al recinto. Y una vez allí dentro el horror.


Decenas de otakus salidos de dios sabe dónde disfrazados de Naruto, Son Goku y demás ídolos del manga y anime, la nueva Liga de la Justicia, esto es, Superman, Batman, Flash, Catwoman y el Principe Valiente (?) (el domingo hice otra visita-relámpago y se les había unido Linterna Verde), haciéndose fotos con el personal, más fanzineros atacando a la que te despistabas un momento, y muuuuuuuchos tebeos. Pero muchos. Por fortuna, fui capaz de resistir mis instintos más primarios y controlé, más o menos, el ansia consumista (solo cayeron el tomo de Planetary, que tiene una pinta brutal, el de Top 10, que es de lo poco de Alan Moore que aún no tenía controlado, y el cuarto y último volumen de Sleeper), y dediqué el resto de la mañana a ver los originales expuestos por allí y ojear todo lo que pude en los diferentes stands. ¿Lo mejor? Pues lo tengo muy claro: En una exposición sobre cómics policiacos, LOS ORIGINALES DE UNA HSITORIETA COMPLETA DE SPIRIT. Simplemente increíble. Aún deben estar intentando sacar las babas que se me cayeron contemplando esa obra de arte.

Eso por la mañana, porque porque después de comer tenía una cita. Una cita a ciegas con Kuroi Yume, el crack de (Tierras de Cinefagia (Cine, vicio y subcultura) que no defraudó lo más mínimo. Más bien al contrario. Porque siempre resulta curioso poner cara a alguien a quien llevas tiempo leyendo, siempre queda el temor de que no haya conexión. Pero no fue el caso, y la tarde fue aún más entretenida que la mañana. Destacaría nuestro sentido del timing: ¿Que el Salón está temporalmente vacío, porque la gente aun está comiendo, y se puede ver todo con calma? Pues nos pedimos unas cervezas y nos sentamos en un rincón a charlar de mil cosas. ¿Que vuelve a ponerse a reventar de gente y cuesta trabajo hasta dar dos pasos seguidos? Está claro: Es el momento de dar una vuelta para acabar de verlo todo y rematar las compras. Somos así.

Más tarde se nos unió Hombre Lobo (Horas de oscuridad), y resultó ser también un tipo estupendo. Tuvimos menos tiempo para charlar (jodido trabajo...), pero aún dio tiempo de echar unas risas mientras esperábamos a la gente de Tebelogs (tocaba quedada bloguera, a la que no me pude quedar). Tenía que marcharme pronto, pero aún me dio tiempo de conocer, aunque fuera de refilón, a Franchu (un tipo capaz de abroncar a la gente de El Jueves), el Tete (¡queremos ver ese dibujo de Purita Campos!) y al gurú Jotacé (que es un poco menos verde de lo que me esperaba). Había más gente, pero mi memoria es un asco, sorry. En fin, una gran tarde, unos pocos nuevos amigos... ¡qué más se puede pedir!

P.d. Perdón por la mala memoria, había bastante más gente de la que he nombrado pero... Ahora entiendo por qué alguno iba repartiendo targetas de visita...

P.p.d. Un enorme abrazo a Yume y al Hombre lobo. Sois grandes, y tenemos una noche de fiesta pendiente.

P.p.p.d. Seguramente editaré el post, para corregir algún fallo de memoria y colcocar alguna fotillo, para que os hagáis una idea del ambiente que había por allí.

P.p.p.d. Vale, pocas fotos. Soy un torpe y quedaron muy borrosas...

18.4.07

Tebeos (II)

Continúo con el repasillo de algunos de los últimos cómics que he devorado.

Sleeper es lo primero que leo del guionista Ed Brubaker, el responsable de la última y muy publicitada muerte del Capitán América. Y qué queréis que os diga: Desde ya estoy a la caza y captura del resto de tebeos escritos por este hombre.

Los tres tomitos de Sleeper (el cuarto y último caerá pasado mañana, lo presentan en el Salón) están plagados de gente con superpoderes, pero no es ni de lejos una típica historia superheróica. Más bien es una potentísima historia de espías. Un agente, Carver, infiltrado en una organización terrorista en una operación ultrasecreta. Que además sale mal: El único que conoce todos los detalles de la operación es un individuo que está en coma. Así que Carver está completamente solo y sin oportunidad alguna de recuperar su vida, condenado a vivir en una mentira que, poco a poco, le hará dudar de todo. Una historia tremenda, llena de trampas, engaños y traiciones, en la mejor tradición de la literatura negra, redondeada por un dibujo adecuadamente oscuro y seco. Un gran tebeo, de verdad.

A Warren Ellis, en cambio, ya llevo un tiempo siguiéndole, y casi nunca falla. Ocean toca algunos de los temas más clásicos de la ciencia ficción (el primer contacto con una raza alien, el Gran Y Misterioso Cacharro Encontrado En El Espacio...). No es que suponga una revolución, ni que sea una obra maestra, pero es un tebeo la mar de entretenido. La historia es sólida, y no cae en demasiados tópicos. Además, el dibujo es espléndido, grandioso cuando la ocasión lo merece pero si olvidarse en ningún momento de narrar la historia. Vamos, no es tan tremendo como otros tebeos de Ellis (no alcanza la brillantez de Transmetropolitan, ni el derroche de salvajismo de The Authority), pero sí un tebeo muy pero que muy disfrutable. Ciencia ficción ligera, pero de calidad.

Agujero negro (nunca os estaré demasiado agradecido por la recomendación, Felideus y Foliot) es harina de otro costal. De lo mejor que he leído últimamente, aunque seguramente no apta para estómagos sensibles, la historia que nos cuenta Charles Burns es absolutamente descorazonadora. Una plaga que se extiende entre los adolescentes, convirtiéndolos en seres deformes, casi monstruos (¿Qué visión enfermiza tiene Burns del paso de la adolescencia a la madurez?), sin cura posible, condenando a los afectados a ser parias, condenados al desprecio más absoluto... Duro, a ratos desagradable, y sin resquicios para la esperanza, Agujero negro es brutal. Leedlo, si es que no lo habéis hecho ya.

16.4.07

Tebeos

Bueno, bueno, faltan cuatro días para que empiece el salón del cómic. Y lo mejor de todo es que parece que este años sí voy a poder pasarme, después de varios años de perdérmelo (a veces con motivo y a veces por pura vagancia, todo hay que decirlo...). Así que es un buen momento para hablar de algunos de los tebeos que he leído últimamente.

Empezando por este Fábulas, que están reeditando en bonitos tomos recopilatorios. La cosa va así: Los personajes de los cuentos y leyendas que todos conocemos han sido expulsados de sus tierras, las tierras de la imaginación, donde viven las leyendas, por culpa de una sangrienta guerra provocada por alguien llamado El Adversario. Son exiliados en nuestro mundo, y habitan su propia ciudad, Villa Fábula. Explicar que Feroz (el lobo) ejerce de sherif en la villa, o que el principe azul actúa como el gigoló aprovechado que todos sospechamos que es no haría justicia. Esta es una historia de añoranzas, bastante triste a veces, dramática casi siempre. Una historia de exiliados de guerra que desean volver a su hogar, y de las dificultades que siempre trae ser diferente. A pesar de que sus protagonistas son Pinocho, Jack (el de las judias gigantes, un truhan) o Blancanieves éste NO es un tebeo infantil. Me tienen enamorado las historias que escribe Bill Willingham, y el dibujo de Mark Buckinham es de lo más efectivo, además de ser capaz de mutar el estilo para adaptarlo a la historia que esté narrando en cada momento.

Promethea es un tebeo escrito por Alan Moore, y con eso debería bastar. Un Moore, además, con ganas de divertirse, mezclando sin pudor la imaginación más pura (la protagonista es, directamente, una encarnación de la imaginación) con el sentido del humor destroyer (caperucita con una Uzzi, burlas brutales a costa del pop depresivo y la moda autodestructiva...), mitologias personalísimas y unos centenares de referencias más. Moore divirtiendose y divirtiendo. Y, como siempre, acertando al elegir a sus colaboradores: El dibujo de J. H. Williams III es espléndido, la guinda a un tebeo mágico en muchos sentidos.

Bone es un tebeo cargado de encanto. Aparte de que lo están publicando en unos preciosos tomos de tapa dura que son un lujo, es la típica lectura de la que sales con una sonrisa en los labios. Es una historia clásica de fantasía que hay quien ha comparado con El señor de los anillos. Pero para nada es un clon de ésta. Queda claro desde el principio que Bone tiene una personalidad propia y bien marcada. Y que nadie se llame a engaño: El estilo casi naíf que destila el dibujo no es sinónimo de historias tontorronas o infantiloides: Todo parece luminoso y alegre, pero la oscuridad se acerca...

(continuará, que esto ya se está alargando demasiado...)


29.3.07

No puedo tener una tarde libre

Porque luego pasa lo que pasa:




Que hacen falta unas cuantas más para acabar con todo. Sin embargo... ¿Quién puede resistirse a esta sonrisa?



Yo no, desde luego.

15.1.07

Inquieto

Os he hecho caso, Felideus y Foliot, y he corrido raudo y veloz en busca de "Agujero Negro". Y ya lo tengo. Lo he ojeado (comenzaré mañana a leerlo) y me ha impactado la primera página, esa rana a medio diseccionar a toda página. Es inquietante...

3.1.07

Unos tebeíllos

Hace años, uno cuantos ya, yo era un marvel-zombie del montón, subsección mutantes. Seguía tooodas las series derivadas de los x-men con pasión. Eran los tiempos de Claremont en la patrulla X, de Peter David en X-factor, de Larry Hama en Lobezno y de Alan Davis en Excalibur. Eran la base de mi dieta comiquera. Y entonces pasaron cosas. Echaron a todos estos autores de sus series para substituírlos por tipos sin ninguna idea de cómo explicar una historia y cuya capacidad para tener una idea propia estaba seriamente limitada, junto a unos dibujantes cuya idea del arte era "unos tios y tias cachas poniendo posturitas molonas" Y el resultado fue el desencanto. Dejé de comprar estas series, y por extensión me negué a comprar series mensuales. Ni nuevas ni antiguas. Me limité a ir recuperando tomos recopilatorios de clásicos que sabía que no iban a decepcionarme (tipo La cosa del pantano).

Este desencanto coincidió, más o menos, con la primera publicación de los títulos de la línea Vertigo en España, así que me los perdí en su día. Pero ocurrió que, poco a poco, el gusanillo de los tebeos fue volviendo durante el pasado año. Y la reedición de la línea Vertigo tuvo muucha culpa de ello.

Sobre todo la de esta colección: Transmetropolitan, tal vez mi cómic favorito de la actualidad junto a Predicador. Ciencia ficción de alto voltaje, mucho más interesante que la mayoría de libros de cf que se publican en la actualidad, dibujada de manera obsesivamente detallista por Darick Robertson, que visto lo visto es un crack. El protagonista, el calvo de el dibujo de la derecha, es Spider Jerusalem, un periodista pirado, radicalmente independiente, empeñado en mostrar al mundo toda la basura que les rodea. Un tipo aparentemente depravado pero con compromiso total con la verdad, con hacer conocer la verdad: Los tejemanejes de los gobernantes, las religiones manipuladoras, los abusos de autoridad, el control y la manipulación de la información... Un periodista follonero, en la mejor tradición gonzo de Hunter S. Thompson y compañía, un tipo con carisma, y unas historias, ya lo he dicho, de ciencia ficción en el mejor sentido de la palabra: En el sentido de crear un espejo deformante de nuestra propia realidad y usarlo para sacar a la luz, explorar e incluso burlarse de nuestro mundo, nuestros problemas. Justo el tipo de ciencia ficción que más atrae a vuestro seguro servidor, y que cada vez cuesta más encontrar en los libros actuales.

Y que, qué cosas, parece que cada vez abunda más en el mundo del tebeo, como demuestra Y, el último hombre, otra serie que sigo con muchas ganas.

Esta colección tiene uno de los mejores primeros números que recuerdo: A modo de cuenta atrás se nos cuenta la última media hora antes del punto de partida de la historia. Fragmentos casuales, inconexos (una charla telefónica del prota con su novia, una patrulla policial en Cisjordania, una congresista que se dirige a una reunión...), escenas de un par de páginas que se van acercando al momento clave. Los títulos de cada escena marcan la cuenta atrás: "hace 29 minutos", "hace 8 minutos"... Hasta el final: "Ahora", momento en que todos los especímenes macho de todas las especies animales, especie humana incluída, del mundo mueren simultáneamente. Excepto el protagonista, Yorik, y su mono. Un comienzo apocalíptico para una historia que no deja de crecer número a número. ¿Por qué han muerto todos los hombres? ¿Y por qué ha sobrevivido Yorik? y más importante aún: ¿Qué seria del mundo tras un desastre de tal magnitud? ¿Como se las apañarían las supervivientes para seguir adelante? Sin estridencias, sin tonterias ni flipadas sin sentido, con especial cuidado en la caracterización de los (casi sería más conveniente decir "las") personajes y haciendo gala de una gran inteligencia, el guionista Brian K. Vaughan crea una historia clásica de futuro apocalíptico. Que, al igual que Ellis en el caso anterior, aunque de manera más sosegada y menos salvaje que aquél, aprovecha para examinar ideas y comportamientos de la más absoluta actualidad. Y habla de gente diferente a los demás, de luchas por el poder y de intransigencia.

Tal vez sería conveniente que mucha de la gente que dice que la cf está en crisis, que ya no se hacen buenas historias futuristas, junto a esa otra gente que opina que los tebeos son solo para críos, se acercara a estas colecciones. Se iban a llevar una sorpresa gorda, gorda.

16.12.06

Dos cantos de cisne

Y bastante diferentes entre sí. De hecho no tienen nada que ver, excepto el hecho de que he dado con ellos al mismo tiempo. El primero, el de Will Eisner, maestro entre maestros del cómic que murió recientemente. La última historieta que creó acaba de ser publicada en España, y se trata de una historieta especial. ¿Recordáis un libro que comenté hace tiempo titulado Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay? Contaba las visicitudes que atravesaban un guionista y un dibujante de cómics allá por los años 50. En la novela, estos creadores alcanzaban la fama gracias a uno de sus personajes, el escapista, y en una pirueta bastante curiosa, el escritor del libro, Michael Chabon, decidió crear una serie de historietas sobre este mismo personaje simulando haberlas rescatado de algún oscuro archivo de hace décadas. En el número 6 de esta colección aparece un cruce imposible entre el escapista y Spirit, el personaje fetiche (y uno de los más importantes de la historia del cómic) de Eisner, una historieta sencilla, cortita y llena de encanto, que Eisner acabó un día antes de ser ingresado en el hospital en el que moriría dos semanas después. Una historieta en la que Eisner volvía a trabajar con Spirit 50 años después. Una historieta especial. Y, para mi, imprescindible.



Y ahora algo completamente diferente.

Todo el mundo conoce la leyenda del cantante que murió ahogado por su propio vómito, pero lo que algunos ignoran es que dicho cantante fue Bon Scott, el primer vocalista de los enormes AC DC. La curiosidad es que, días antes de esta dañina juerga, la banda actuó, por última vez con su formación original, en España. Concrétamente en el programa Aplauso, de TVE. Tres canciones, mucha adrenalina, y, más que canto, berrido de cisne de una bestia escénica cuya tumba se ha convertido en patrimonio cultural de Australia.


2.10.06

Tebeos varios

Hace tiempo que no hablo sobre cómics aquí, y es curioso, porque estoy justo en medio de una temporada de "vicio tebeístico" de las buenas. Porque una cosa buena de dejar de comprar cómics regularmente es que, cuando te vuelve a dar el apretón tebeíl, te encuentras con un montón de obras recomendables entre las que elegir y muchos autores nuevos (esto es, desconocidos para mi) más que interesantes. Si a esto sumamos que parece ser que estamos en época de recuperaciones y reediciones de clásicos, pues qué menos que aprovechar, ¿no?

Como este recopilatorio de Locas, de Jaime Hernandez. Varias de las historias que aparecen aquí las leí hace unos años, pero es un gustazo que estén todas reunidas en tomo (el primero, vendrán más en breve)

Ciencia ficción, superhéroes parodiados, punk, aventuras en la selva, revoluciones, lucha libre, barrios latinos de una gran ciudad... no hay límites en la imaginación de Jaime Hernandez, todo cabe en Locas, y todo funciona a la perfección. Y todo está dibujado a la perfección, porque Jaime es un crack. Tan bueno como su hermano Beto (autor de Palomar) a la hora de dotar de personalidad a sus personajes, sobre todo a los femeninos, e incluso mejor dibujante que él. Ya lo dice Alan Moore en la contraportada : "Uno de los autores de cómic más importantes del siglo XX en su momento álgido".
Y un tebeo más divertido aún de lo que recordaba. Y el recuerdo que guardaba de él era muuuy bueno.


Este Concrete, en cambio, no lo conocía, y ha sido toda una sorpresa. Es una vuelta de tuerca de lo más ingeniosa al género de los superhéroes. Tenemos a un protagonista de más de dos metros de alto y quinientos kilos de peso, hecho de roca y con un cerebro humano, pero no hay supermalvados ni amenazas globales, ni poses molonas ni frases grandilocuentes. El rescate de unos mineros atrapados bajo un derrumbe, el reto de atravesar un océano a nado, la vida del prota como cobaya de laboratorio... No son las aventuras lo importante de este tebeo, sino la emoción que contagian. Concrete es la historia de alguien diferente al resto del mundo, de alguien completamente extraño en la superficie pero totalmente humano en el interior intentando adaptarse al mundo. Paul Chadwick es un dibujante la mar de elegante y, visto lo visto, un guionista original. A la lista de artistas interesantes de cabeza (sí, con mucho retraso, pero más vale tarde...). Por cierto, hace poco el señor Punch, que sabe de cómics mucho más que yo, hizo un comentario sobre Concrete bastante más completo que éste. Pinchad aquí para leerlo. Vale la pena.

Sobre este Predicador me habían hablado algunos amigos, pero hasta ahora, aprovechando que lo están reeditando desde el principio, no me había decidido a catarlo. Ahora que he leído algunos números no pasa un día sin que me de un par de collejas por no haber hecho caso antes. ¿Quién no ha pensado alguna vez que, en caso de que exista, alguien debería pedir explicaciones a Dios por este asco de mundo en que vivimos? Pues esa es la misión que se ha autoimpuesto el prota de este tebeo, un predicador tirando a raro, acompañado por una antigua novia y un vampiro. Sí, un vampiro, un predicador y su ex-novia en busca de Dios para ajustar cuentas con él. Y todo en forma de western contemporáneo.

Antihéroes, tipos muy duros y muy cabrones (tanto los buenos como los malos...), ángeles y demonios, bastante cabrones también, vudú, diálogos cortantes, el gran Caraculo... Este tebeo es una salvajada muy estimulante. Y eso que he leído poco más que los cuatro o cinco primeros números. Me han dicho que mejora según avanza la serie, así que seguramente no será la última vez que hable sobre este cómic, que ya es mi descubrimiento (sí, otra vez con varios años de retraso...) de este año.

He leído más tebeos en los últimos meses, pero este post ya se está alargando demasiado, así que mejor dejarlo ahora que aun estoy a tiempo de evitar el tedio. ¡Hasta la próxima!

26.9.06

FH to SC

Seguro que creíais que ya me había olvidado, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad. El tio Frank, pese a estar liadísimo arruinando su carrera con esa peli de Spirit y ese Batman vs. Bin Laden, está sacando tiempo de donde puede para este proyecto tan especial (si no sabes de qué va, pincha aquí), y ya lo tiene casi, casi listo.



Vigilad vuestra retaguardia. Jack se acerca...

19.7.06

Frank, Frank...

Este señor de la foto es Frank Miller. De él se ha hablado en este blog por activa y por pasiva (es un asiduo de los comentarios) y es normal. Cualquier excusa es buena para hablar de Frank, pero ésta es especialmente buena. O mala. No sé qué pensar, la verdad. La noticia (tal vez rumor) ha saltado.

Vale, Sin city (la peli) estaba muy bien, pero le ayudó a dirigirla Robert Rodríguez (y Tarantino echó un cable...), pero, Frank, querido y admirado Frank:

¿DE VERDAD CREES QUE SERÁS CAPAZ DE HACER UNA PELÍCULA SOBRE "THE SPIRIT" SIN CAER EN EL RIDÍCULO?

Espero que sepas dónde te metes, que seas capaz de contenerte y que no traiciones la memoria de tu maestro.

Y ten por seguro que como vea UN SOLO ninja en la peli te buscaré. Y, créeme, no te hará ninguna gracia.

Frank, tú molas, claro que sí, pero Spirit mola mucho más.

Tú mismo.

1.6.06

Sobre Sandman

Supongo que es bastante innecesario hablar sobre este cómic, puesto que es uno de esos tebeos que parece que todo el mundo conoce (y la inmensa mayoría adora). Por eso este post es más para recomendar un blog que para alabar el cómic. El blog es Sobre Sandman, una gran idea del Sr. Punch. La idea es simplemente genial: Aprovechando la reedición de la obra, crear una guía de lectura para Sandman según van saliendo los tebeos. Un post al més "para ir comentando y anotando (nada exhaustivo, y simplemente con la intención de animaros a seguir o comanzar la lectura y planteéis, si acaso, vuestras impresiones en los comentarios) cada número y mes a mes."

Dada la categoría del cómic (una de las obras clave de los 90), la cantidad de referencias que maneja y todo el jugo que es posible extraer del mismo, esta iniciativa es sumamente interesante. Para estrujar cada número al máximo.

Por si alguien no conoce el cómic, es la historia de Sueño (Morfeo, o como queráis llamarlo) y su familia, los eternos. Oscuro, a ratos tétrico, a ratos más fantástico y entretenidísimo pese a su densidad (es un cómic de guionista, de los más literarios que he leído) es una absoluta obra maestra. Este tebeo trata sobre sueños, y todo el mundo sueña (hasta los dioses), por tanto todo el mundo puede formar parte de este tebeo. Y hay sueños agradables y sueños desagradables, por tanto en este cómic hay historias agradables e historias desagradables. Historias como la de una convención de asesinos en serie, o como la del sueño del millón de gatos, fantásticamente escritas por Neil Gaiman (que gracias a Sandman se convirtió en una especie de gurú del cómic) y dibujadas por varios ilustradores, la mayoría espléndidos. Y con unas portadas de Dave McKean que quitan el hipo. Literalmente.

Para hacerse una idea de la categoría de la obra: La asociación de escritores de ciencia ficción y fantasía estadounidenses otorga cada año unos premios, los Nébula, a las mejores novelas y relatos del año. Son muy prestigiosos, puede que los más importantes del mundillo. Una vez se coló un tebeo entre los finalistas en la categoría Mejor relato corto del año. Y ganó. Y acojonó tanto a muchos miembros de la asociación (todos escritores) que, a los 10 minutos de entregar el premio al tebeo, se reunían para cambiar las normas del premio para que aquello no se volviera a repetir. Desde entonces, los nébula no premian cómics. Solo premian "literatura", y los cómics no son literatura. Aunque estén mejor escritos que muchos libros. El tebeo era un número de Sanman, la historia titulada Sueño de una noche de verano, que cuenta una representación de dicha obra ante una audiencia muy especial. La obra la representa la compañía de teatro de Shakespiere, con él mismo a la cabeza.

8.5.06

Las palabras del maestro

Este fin de semana me he pulido, de un tirón y sin ningún tipo de miramiento, El último libro de Calvin y Hobbes. Además de un buen puñado de risas, esta recopilación de tiras incluye un montón de reflexiones del propio autor, el esquivo Watterson. No me resisto a transcribir algunas de las cosas que dice sobre su obra, sus relaciones con la industria y muchas cosas más.

"Mis tiras tratan sobre mundos privados, sobre la magia de la imaginación y de lo especial de ciertas amistades. ¿Quién creería en la inocencia de un niño y su tigre si se aprovechan de su popularidad para vender chucherías carísimas que nadie necesita?"

"Para atraer y retener al lector, el arte tiene que entretener, pero lo significativo del arte es su habilidad para expresar verdades, para ayudarnos a comprender el mundo"

"La esencia del humor es la sorpresa, y nada es más sorprendente que la verdad"

"La gente paga por lo que desea, no por lo que necesita"

"Me enorgullezco del hecho de escribir cada una de las palabras, de dibujar cada línea, de colorear cada plancha dominical y de pintar cada uno de mis libros. Mi tira de prensa es de baja tecnología, la creción de una sola persona, y me gusta así. (...) A pesar de lo que digan algunos autores, aprobar los dibujos de otro no es lo mismo que hacer los tuyos."

Bill Watterson, un ejemplo de coherencia, integridad y honestidad. Un hombre con principios.

29.4.06

Valerian

Este cómic me ha cogido por sorpresa. Lo reconozco, soy bastante ignorante en lo que a cómic europeo se refiere, pero visto lo visto creo que tendré que hacer horas extra para subsanar ese error.
Parece mentira que unas historias con tantos años a sus espaldas (¡la primera de las tres que contiene el album es de 1969!) se conserven tan frescas...

Valerian y Laureline son agentes especiotemporales, esto es, se dedican a explorar nuevos mundos y a patrullar la línea del tiempo para evitar modificaciones en la historia. O sea que nos encontramos ante un cómic de ciencia ficción y aventuras. ¡Pero vaya aventuras! Pocos tebeos recuerdo tan trepidantes. Bastan dos o tres páginas para presentar el escenario y, a partir de ahí, cuesta abajo y sin frenos. No hay un solo momento de descanso, y en ningún momento flaquea la imaginación de los autores.
Si en la primera historia (El imperio de los mil planetas) nos muestran un planeta regido por el miedo y el fanatismo religioso, en la segunda (El país sin estrella) nos llevan a un planeta hueco, con un pequeño sol en el centro, en el que lleva siglos desarrollándose una guerra de sexos (literalmente). En la tercera (Mundo ficticio) el recorrido por diferentes momentos y lugares de nuestra historia termina por rizar el rizo.
Todos diferentes y todos espléndidamente creados.

Los protagonistas tienen carisma, tanto el ligeramente atolondrado Valerian como la algo más centrada Laureline. Y el dibujante, Mezières (que trabajó de diseñador en la película El quinto elemento), demuestra ser un verdadero crack, capaz de recrear todo tipo de ambientes y criaturas con absoluta maestría. Lujosos palacios, sórdidos ambientes barriobajeros, grutas infinitas, el salvaje oeste, una batalla de la primera guerra mundial... Nada le queda grande a este monstruo.

Y el escritor, Christin, demuestra estar más que capacitado dotar de caracter propio a todos y cada uno de los lugares y personajes que aparecen en las historias, así como de dotarlas de un ritmo, repito, trepidante y una actitud francamente irónica con las ansias colonialistas de la humanidad.

Pero sobre todo y ante todo están las aventuras. Aventuras sin descanso, batallas estelares, rescates en el último momento... Aventuras de las de antes, pero para nada anticuadas.
Dice Rafael Marín en el prólogo que George Lucas tenías estos tebeos en mente cuando comenzó a crear su Guerra de las galaxias, y después de leer este tomo no queda más remedio que creerle.

22.4.06

Eisner y Miller, Spirit y Ronin


Las dos últimas recomendaciones de esta semana de tebeos van de la mano. Will Eisner y Frank Miller, el gran maestro y un buen alumno.

En la lista dije Spirit, pero en realidad cualquier cosa en la que aparezca el nombre de Will Eisner es totalmente recomendable. Pero Spirit tiene carisma.
Es increíble cómo una historietas de los años 40 poseen más frescura que la mayoría de lo que se hace ahora. Se podrían explicar las miles de innovaciones que aportó Eisner al género, pero lo realmente importante es lo puñetéramente divertidas que son las historias de este tipo de la careta. Tanto las protagonizadas por él como aquellas en las que solo aparece de manera anecdótica. Porque en Spirit lo importante son las historias, no el personaje. Algunas de las mejores historias de Spirit están protagonizadas por personajes anónimos.

En cuanto a Ronin, fue el estreno fuera de las "grandes" (Marvel o Dc), tras su tremebunda etapa en Daredevil,y se trata de una violenta fantasía cyberpunk, muy influenciada por la estética manga (Miller fue de los primeros en admitir que le gustaban los tebeos japoneses). Revolucionaria en su momento gracias al espectacular uso del color, conserva completamente intacta su capacidad de impactar.

Una historia dura y a veces un pelín complicada, pero muy potente. Los que solo conozcan a Miller por Sin City deberían echarle un vistazo.




Y como colofón:

Eisner y Miller, Miller y Eisner, una larguísima charla entre el maestro y el alumno, en la que repasan la historia del medio, las obras de ambos, y, sobre todo, cotillean en abundancia.

Cada uno con su forma de ver el medio, a veces de acuerdo, a veces no (aunque en las discusiones siempre gana Eisner, que para algo es el gran maestro), pero siempre haciendo observaciones atinadas.

En fin, una golosina para los aficionados al cómic.

Como suele decirse: Que ustedes lo disfruten, y feliz día del libro.

21.4.06

Desde el infierno


¿Cuántos libros sobre Jack el destripador deben existir? ¿Miles? ¿Decenas de miles? ¿En cuántos tebeos, películas, relatos, etc... aparece? ¿Qué puede tener de especial un cómic sobre él? Bueno, pues si el cómic lo escribe Alan Moore la respuesta es obvia. Porque además de ser una persona realmente extraña (guionista/escritor/mago/performer/músico/adorador de un Dios Serpiente...), resulta que es uno de los dos o tres autores de cómic más importantes de la historia.

From Hell es, en principio, una exahustiva recreación de los crímenes de Jack. Pero eso es solo el principio. En realidad no intenta explicar quién fue Jack (sabemos quién fue a las pocas páginas de comenzar), sino reinterpretar los hechos.

Lo que Moore propone es que veamos los crímenes de Jack como parte de un ritual para dar a luz un nuevo mundo. Para Alan Moore (lo explica él mismo en los obsesivamente completos apendices), las acciones de Jack provocaron el nacimiento del siglo XX. Y la verdad es que su teoría cuadra. Serial killer+sensacionalismo+manipulación informativa+conspiracion+tensión política+corrupción+crímenes de estado... El siglo XX tuvo mucho de todo eso, ¿no?

El dibujo de Eddie Campbell imita las ilustraciones de la época, dándole al tebeo un aspecto sucio y oscuro perfecto para la historia, y la historia está tan profusamente documentada (los apendices son un mundo aparte, donde Moore documenta casi viñeta a viñeta qué ocurrió realmente, citando todas sus fuentes, y qué inventó) que no queda más remedio que creerla. Es la teoría sobre la identidad de Jack el destripador que he escuchado jamás. Y las explicaciones sobre arquitectura y magia dan vertigo.

Y cuando llegas al final, convencido de, por fin, conocer todas las respuestas sobre Jack, va Alan Moore y, en unos "segundos apéndices" en forma de historieta suplementaria, nos dice que todo ha sido un truco, una ilusión. Y, paradójicamente, que el mago muestre sus cartas abiertamente hace más fascinante aún el truco.

20.4.06

Sopa de gran Pena


Ah, Palomar... Donde los hombres son hombres y las mujeres necesitan sentido del humor... Donde no hay teléfonos, ni casi coches. Un pueblecito al sur de la frontera con Estados Unidos, casi aislado del mundo, lleno de gente peculiar. Una gran historia casi siempre es producto de la suma de muchas pequeñas historias, y los 20 años que abarcan los dos tomos de Palomar dan para muchísimas pequeñas historias, que se llenan de recodos y recovecos según se cruzan entre sí.

Todo el mundo tiene su historia, en Palomar. Desde la sheriff Chelo hasta Tonatzin, la vendedora de babosas, desde Heraclio, el profesor, hasta Casimira, que no se separa de su brazo desde que lo perdió en aquel accidente.
Historias como la de aquella vieja que pasó por el pueblo (¿Sería realmente una bruja?), o la de aquel fotógrafo que pretendía hacerse rico ridiculizando a la gente del pueblo. O la del lago a las afueras del pueblo que tiene el fondo lleno de estatuas de las gente del pueblo, todos bien desnuditos. O todo aquel asunto con el asesino... Miles. Algunas alegres, otras más tristes, pero todas relacionadas. Todas formando un entramado que da como resultado algo mucho mayor que la suma de sus partes, un enorme tapiz.

Y luego está Luba. Lo suyo es cosa aparte, la vida de esta mestiza necesita un libro para ella sola.

Río Veneno abarca los 20 primeros años de la vida de Luba, que es la verdadera protagonista de todo, desde su nacimiento hasta su llegada a Palomar, el único lugar en el que será capaz de establecerse. Así pues, entre los tres tomos tenemos 40 años de la vida de esta mujer increíble (porque no hay nadie que dibuje mujeres como Gilbert Hernández. Bueno, sí, su hermano Jaime). 40 años de un personaje en continua evolución. Porque en éste cómic el tiempo pasa, y sus efectos se notan. Vemos crecer, madurar y envejecer a un sinfín de personajes, todos peculiares y todos creíbles. Y todos, a su manera, entrañables.

¿Twin Peaks? Mejor Palomar. Mujeres con demasiado caracter, hombres superados... Y hacen una sopa que cura los corazones rotos.

19.4.06

Calvin y Hobbes


Es tan fácil alabar este cómic... Imagino que todo el mundo conoce a Calvin y su tigre Hobbes, pues sus tiras se publican en varios periódicos, pese a que hace ya 10 años que su autor dejó de crear nuevas historias, pero por si acaso...

Sin duda es una obra maestra. En la imaginación de Calvin entran todo tipo de historias, lo mismo se convierte en el capitán Spiff y vive aventuras espaciales sin salir de clase que utiliza una caja de cartón para transformarse en criaturas delirantes. O crea muñecos de nieve suicidas. O se convierte en dinosaurio a la hora de comer. O desespera a todos los adultos con que se cruza con las gamberradas más creativas de la historia. O...


Las historias son divertidísimas, los diálogos agudos y desarmantes como pocos (en mi tira favorita se ve a Calvin clavando clavos en la mesa del comedor. Llega su madre y, enfadadísima, grita "¿Pero qué demonios estás haciendo, Calvin?". Éste la mira, mira la mesa llena de clavos, y dice "¿Es una pregunta con truco?". ¡Grande!) y la expresividad de los dibujos impresionante.
Inocencia infantil e imaginación desatada, Calvin es uno de los grandes personajes de la historia del cómic, y su tigre de peluche no le anda muy a la zaga. La suya es una gran historia de una gran amistad.

Bill Watterson, el creador, es un tipo peculiar. Prohibió la creación de merchandising sobre sus personajes, y dio con la puerta en las narices a Spielberg cuando éste le propuso crear una serie animada a partir de sus personajes. El 31 de diciembre del 96 dibujó la última tira de Calvin y Hobbes, y desde entonces está desaparecido de la vida pública. No se deja ver, ni entrevistar, no firma autógrafos, y nadie sabe a ciencia cierta qué hace. Cuenta la leyenda que vive en su pueblo natal, pintando cuadros con su padre.